Orquesta de la Escuela Padre Hurtado sueña con llevar su música al Teatro del Lago en Frutillar
Uno de los sueños que este año busca cumplir la orquesta de la Escuela Padre Alberto Hurtado es brindar un concierto en el Teatro del Lago de Frutillar, reconocido como uno de los escenarios culturales más relevantes del continente por su programación de alto nivel, que incluye música clásica, ópera y danza.
“Esto sería un gran triunfo para la región”, reconoce el director de la orquesta, Luis Ormeño, quien destacó el valor simbólico que tendría esta experiencia para estudiantes de una escuela pública, muchos de ellos provenientes de contextos de vulnerabilidad social. Según explicó, la iniciativa permitiría demostrar que, con esfuerzo y compromiso, es posible alcanzar metas artísticas de alto nivel, más allá de las limitaciones económicas.
Ormeño busca repetir la hazaña lograda en 2019, cuando la orquesta del establecimiento realizó un concierto en el Congreso Nacional, en Valparaíso. En esa oportunidad, debieron reunir más de 50 millones de pesos, recursos que consiguieron a través de fondos de la Ley de Subvención Preferencial y actividades como bingos.
Para concretar el viaje a Frutillar, el director estimó que se requerirían entre 30 y 40 millones de pesos, monto que permitiría financiar pasajes, alojamiento, alimentación y traslados para cerca de 30 integrantes de la orquesta de cuerdas, formación que se busca potenciar con esta presentación. A diferencia del viaje anterior, uno de los principales desafíos es el alto costo del transporte y el aseguramiento de instrumentos de gran tamaño.
El profesor cree que este sueño podría motivar a nuevos estudiantes a integrarse a la orquesta, especialmente en el área de cuerdas -violín, viola y violonchelo-, además de posicionar a la agrupación como un referente regional. Ormeño señaló que desconoce si alguna orquesta escolar de la región se ha presentado anteriormente en el Teatro del Lago, lo que convertiría la iniciativa en un hecho inédito. “Es una señal para la juventud, para la escuela y para la región de que no todo está perdido, de que desde la educación pública se pueden hacer cosas maravillosas”, concluyó.
La orquesta titular cuenta con entre 23 y 24 integrantes, cifra que se eleva a 36 al sumar a los “semilleros”, niños y niñas que recién comienzan a tomar contacto con los instrumentos. Desde tercero básico hasta séptimo año, los estudiantes no solo aprenden a tocar, sino también a comprometerse, a ser responsables y a creer en sus propias capacidades. “Todo se logra con la música”, afirma Ormeño convencido de su poder transformador.
“Me los imagino en el futuro, con 18 o 20 años, siguiendo este camino. Así como van, serán grandes músicos, muy buenos músicos; quizás alguno forme una institución o una orquesta”, proyecta el profesor Luis Ormeño, quien el año pasado fue destacado por este medio por su rol como promotor de las artes musicales en la región.




