Colombiano pagará con 5 años de cárcel efectiva intento de ingresar cocaína a Puerto Williams
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“Esta persona no es un burrero porque, de la información que se extrajo del teléfono del imputado,se constató que él ya se dedicaba a esto hace bastante tiempo y tenía clientes”, indicó el fiscal Felipe Aguirre.
Una pena de 5 años y un día de presidio recibió ayer el colombiano Rodolfo Gamboa Potes, por intentar ingresar cocaína a la localidad de Puerto Williams.
Los jueces Octavio Salinas, Ignacio Low Miranda y Mónica Mancilla Barría no le dieron beneficios alternativos y la sanción deberá cumplirla con cárcel efectiva. Pero le reconocen como abono el tiempo que lleva en prisión preventiva, desde abril del año pasado.
En efecto, el 14 de abril de 2025 esta persona fue detenida en el aeropuerto de Punta Arenas “Presidente Carlos Ibáñez del Campo”, poco antes de abordar el vuelo que lo llevaría a Puerto Williams.
Un funcionario de la Dirección General de Aeronáutica Civil, previo al embarque de los pasajeros, detectó que en el equipaje algo llevaba irregular.
Cuando la maleta pasaba por escáner, la expertis del funcionario le permitió detectar la presencia de un envase plástico similar a los tachos de crema corporal, pero con un contenido distinto al habitual. Logró observar un cuerpo extraño al interior y por ende retiró la maleta de la “línea de equipaje”, la que llevaba como identificación el nombre del ciudadano colombiano.
Cuando le preguntaron por el contenido, admitió lo que llevaba, señalando que era un favor que le había pedido un amigo chileno, de llevar la droga a Puerto Williams.
La DGAC se contactó con personal de Carabineros de la Subcomisaría Río Seco y estos a su vez con funcionarios del OS-7 de Carabineros. Al tenerse claridad que estaban en presencia de un delito de drogas, avaluada en 18 millones de pesos, comunicaron esto al fiscal de turno.
El supuesto tacho de crema que transportaba el pasajero contenía 67 envoltorios con clorhidrato de cocaína, con un peso total de 451 gramos. Las tres veces que le preguntaron desconoció el contenido del envase de plástico.
La policía obtuvo una orden judicial de allanamiento para ingresar al domicilio del imputado, en calle Fernando Márquez de la Plata, sector El Pantano, donde encontraron otros vestigios de droga.
El extranjero registra condenas por lesiones menos graves, lesiones leves y manejo en estado de ebriedad. Lleva varios años viviendo en Punta Arenas y por lo mismo registra situación migratoria regular.
El fiscal Felipe Aguirre Pallavicini llevó a juicio oral al acusado por el delito consumado de tráfico ilícito de drogas, solicitando una pena de 10 años de cárcel.
“Él traficaba drogas con la intención de trasladar esta sustancia psicotrópica hasta la ciudad de Puerto Williams para allí proceder a venderla entre las personas que él conocía en esa ciudad”.
El fiscal precisó que esto corresponde a un delito de tráfico ilícito de estupefacientes y no de microtráfico, porque la situación como fue descubierta da a entender que esta persona se preparó con el tiempo suficiente para poder realizar esta conducta.
Ello, porque dosificó 67 distintos empaques pequeños, cada uno con papel alusa, y los introdujo dentro de una crema, con el interés de que no fuera descubierta, bajo un notebook que llevaba. “Abusó del sistema aéreo y de la seguridad aérea para, de forma subrepticia, intentar llegar a traficar drogas en la ciudad de Puerto Williams”, dijo el fiscal.
“No es burrero”
“Esta persona no es un burrero, no es el típico al que se le paga y que, en una situación de desmedro económico, forzado por las circunstancias, se ve compelido a introducirse en esta actividad delictiva. Eso no es así porque de la información que se extrajo del teléfono del imputado, se constató que él ya se dedicaba a esto hace bastante tiempo y tenía clientes”, indicó Aguirre.
Entre las personas a las cuales le vendía droga hay una que fue detenida pocos días antes que el acusado, por tráfico de drogas, y enfrenta una acusación por microtráfico porque le encontraron sustancias ilícitas que vendía. “De esta manera, el acusado además vendía a otros microtraficantes que a su vez lo distribuían a la comunidad o al consumidor final”.
El defensor, abogado Leonardo Vallejos Ramírez, pidió la absolución de su cliente.




