Radonich critica gestión regional en proyecto relleno sanitario y espeta: “Les quedó grande el poncho”
Molesto e indignado se manifestó el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, por los retrasos en la construcción del Centro de Gestión de Residuos Sólidos Magallanes, iniciativa que busca reemplazar al colapsado vertedero de Leñadura.
Los argumentos esgrimidos para explicar el retraso del proyecto -como las demoras en su diseño producto de la pandemia, la falta de un estudio hidrológico y los constantes cambios de fecha para la concreción del recinto- tienen en pie de guerra a la autoridad comunal, quien responsabilizó directamente a anteriores autoridades del gobierno regional por la falta de avances.
“Les quedó grande el poncho”, afirmó Radonich, evitando mencionar directamente al exjefe de la División de Infraestructura y Transporte, Ricardo Foretich, quien estuvo hasta mayo del año pasado a la cabeza de dicha repartición. “Cuando John F. Kennedy dijo en 1962 que Estados Unidos llegaría a la Luna, se demoraron siete años en hacerlo. Aquí estamos hablando de un relleno sanitario, no del primer proyecto de este tipo en el mundo”, ejemplificó el alcalde, agregando que “la pandemia terminó hace años y recién hace dos meses nos enteramos de aspectos clave del proyecto”.
El jefe comunal aseguró que este ha sido uno de los temas abordados con el gobernador regional, Jorge Flies, desde que asumió el cargo en 2021. Cabe recordar que la idea de contar con un nuevo relleno sanitario nació en las postrimerías de la gestión de Flies como intendente, durante la segunda administración de Michelle Bachelet, y que una parte importante de la tramitación medioambiental del proyecto se ejecutó durante las intendencias designadas en el mandato del fallecido expresidente Sebastián Piñera.
Radonich reclamó además que durante siete años no recibió información clara respecto de los avances de la iniciativa y que solo hace un par de meses, tras la concurrencia del gobernador Flies a una sesión del Concejo Municipal, se abrió una posibilidad real de trabajo mancomunado.
“La ciudad no puede seguir pagando el costo de la falta de gestión. Si no se tienen las capacidades técnicas, se debe pedir ayuda, pero alguien tiene que hacerse responsable y decirnos claramente en qué estamos y cuándo habrá soluciones concretas”, concluyó.




