La delegada de Kast en Magallanes
El nombramiento de Ericka Farías Guerra como delegada presidencial regional de Magallanes ha generado expectación y debate en la escena política local. Sorprendió a algunos sectores de la derecha regional, que confiaban en que se respetaría la terna de candidatos propuesta en la zona, pero fue una decisión que muchos consideraban lógica por su trayectoria y conocimiento del sector público.
Farías, nacida en Punta Arenas y con una formación sólida como abogada, ha desarrollado su carrera en distintos niveles del Estado, combinando experiencia técnica y política. Su paso por la Fundación Jaime Guzmán, la Municipalidad de Punta Arenas, la Gobernación Provincial de Ultima Esperanza y su rol previo como delegada presidencial provincial, le confieren un conocimiento profundo del funcionamiento de la administración pública y de la realidad regional.
La nueva delegada demostró en sus primeras declaraciones un compromiso claro con el desarrollo de Magallanes y con la atención de las necesidades de sus habitantes: “Voy a poner todos mis conocimientos y energías para hacerlo lo mejor posible por los habitantes de Magallanes y por el país”, afirmó. Su enfoque pragmático y orientado a resultados subraya la intención de vincular la experiencia política nacional con las particularidades de la región.
El nombramiento también puede leerse como una señal estratégica del gobierno entrante hacia los partidos de Chile Vamos. La cercanía de Farías con figuras regionales como el alcalde Claudio Radonich y su historial de colaboración en diversos proyectos públicos y privados refuerza la percepción de que se busca equilibrio entre experiencia, conocimiento local y confianza política.
Farías también aporta experiencia en el sector privado y en iniciativas de innovación energética, habiéndose desempeñado en el área de relacionamiento comunitario del proyecto de hidrógeno verde HNH. Este bagaje multidisciplinario la posiciona como un puente entre los desafíos productivos, sociales y ambientales de la región y las políticas del gobierno central.
El Presidente electo José Antonio Kast ha dejado claro que su administración no eliminará la figura de los delegados presidenciales, a diferencia de la promesa –incumplida- formulada por la administración anterior. La decisión de mantener esta instancia responde a una visión de Estado unitario y a la necesidad de contar con representantes directos del Mandatario en cada región. En este contexto, el nombramiento de Farías cobra aún más relevancia, pues implica confiar la articulación del Ejecutivo en Magallanes a una profesional con trayectoria, conocimiento legal y sensibilidad regional.
Entendiendo aquello, la designación de Ericka Farías puede ser entendida como la apuesta del gobierno entrante por combinar experiencia política y técnica. Uno de los primeros indicios de su gestion será la forma en que entable el diálogo con el gobernador regional. De ello, dependerá que en Magallanes se puedan desarrollar proyectos que propendan tanto al desarrollo económico como al bienestar de los habitantes de la región.




