Deep Orange unió diferentes estilos del jazz y compartió una ‘jam’ con los músicos locales
Junto al monumento a Hernando de Magallanes en la Plaza Muñoz Gamero, los integrantes del grupo Deep Orange expresaron sus emociones por llegar por primera vez a Punta Arenas, para ser parte de la segunda jornada de la Semana Internacional del Jazz, anoche. Tras la presentación del grupo local Blues-Ceros, correspondió el turno a esta agrupación proveniente de Santiago, en el que la versatilidad de sus músicos permite hacer un recorrido detallado por las distintas variantes y estilos que forman parte de la historia del jazz.
El bajista Willy Pino, el pianista Miguel Angel Ortiz y el baterista y director Omar Pazols están por primer vez en Punta Arenas, mientras que el saxofonista y clarinetista Víctor Gutiérrez vino hace dos años, con otro grupo. El trompetista Esteban Estay completa la agrupación. “Desde Santiago siempre hemos sabido de este festival, y esta banda en particular no había participado nunca, por lo que es un honor que nos hayan invitado. Somos bien activos, pero más por el centro del país, pero nos atendido extraordinariamente bien”, agradeció Pazols.
Larga trayectoria
artística
Siendo adolescentes partieron en la música “y ya todos estamos en los 65, así que son muchos años. Y como banda, llevamos cerca de 18 años. Nos hemos presentado en prácticamente todos los centros, los lugares más populares de jazz de Santiago y de provincia. Es muy especial para nosotros, porque estamos tocando muy lejos de casa”, reiteró el director de Deep Orange.
Omar Pazols explicó que el jazz es un género musical muy amplio, “porque sus orígenes son como de 1700, otros dicen que se originó en New Orleans, pero en realidad es más antiguo, de cuando empieza la comercialización de América, en que llegan barcos europeos con esclavos y en ciertos puertos comienzan a fusionarse los instrumentos africanos de percusión con los vientos que vienen de Europa. Después, viene la guerra de la Secesión en Estados Unidos, donde gran parte de los ejércitos se quedan sin trabajo, solamente con sus instrumentos, y empiezan a tocar. Pero es muy largo el tiempo. Y también pasa, como en el Pop o el Rock, que todo lo que no clasifica ahí, pasa a ser jazz. A saber, el jazz tiene el Dixie, bailes como el Foxtrot, la línea más purista que es el Main Street, jazz fusión, funky, por eso es tan amplio. Hay gente que dice que es música muy snob, pero no es así”, diferenció.
Por ello, este colectivo musical hace un viaje en el tiempo por los estilos del jazz, ya que cada uno de los integrantes ha conformado grupos para cultivar estilos particulares. “Podríamos armar cuatro bandas distintas casi con los mismos músicos; nos cambiamos la gorra, la ropa y hacemos otro show, pero el sonido y la forma de tocar es distinto, y son lenguajes que hay que aprender; estudiar el estilo de cada uno”, manifestó Omar Pazols.
Junto a músicos magallánicos
Justamente, esta manera de encarar la interpretación musical les permitió compartir escenario con los exponentes locales, donde destacan los estudiantes de La Groove Band Jazz. “Es una excelente experiencia, nosotros hace años, participamos en el Festival de Jazz en la Chimenea y que tenía como objetivo promover el estilo y se tomaban alumnos de las universidades y colegios de música, se organizaba una presentación y se seleccionaban. Había diez, doce bandas, y los días sábado de febrero se hacía un festival con las dos mejores bandas de estudiantes, más una ‘profesional’, que me carga usar esa palabra, sino que con más trayectoria. Competían los dos ganadores y el que ganaba tenía la opción de grabar un disco sin costo. Si aquí se integran bandas de la zona, con más experimentados, fantástico. Sería súper entretenido y vamos a proponer, de que al final del show, si están los otros músicos, podamos hacer una jam, que toquemos todos, son experiencias que motivan mucho a seguir trabajando”, finalizó el director de Deep Orange, ante la aprobación de sus compañeros ante la idea.




