“Vemos con preocupación que los dueños de propiedades en el centro no han asumido la responsabilidad de mantener o pintar sus fachadas”
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Jefe comunal advierte impacto en el comercio por eventual éxodo de los edificios municipales del área céntrica.
Fachadas rayadas, galerías con locales en arriendo, un sinnúmero de cables en desuso y varios edificios patrimoniales con daños en sus frontis conforman la postal actual de la calle Bories, la cual, según locatarias, ha ido perdiendo protagonismo como uno de los principales puntos de compra de la ciudad frente a alternativas como Zona Franca o el mall Espacio Urbano Pionero. Una de las señales que evidencia esta situación es la demora de más de cinco meses en encontrar un interesado en arrendar el local que anteriormente ocupaba la tienda Corona.
Según el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, desde el municipio es posible avanzar en diversas iniciativas de mejoramiento, pero estas requieren necesariamente la colaboración del mundo privado. “Vemos con preocupación, y también con un poco de tristeza, que los dueños de propiedades en el centro no han asumido la responsabilidad de mantener o pintar adecuadamente sus fachadas”, enfatizó la autoridad comunal, quien reiteró su intención de ejecutar el proyecto de soterramiento de cables entre las calles Colón y Sarmiento, lo que permitiría ordenar una parte del casco histórico puntarenense. En ese sentido, insistió en la necesidad de mantener un paseo urbano uniforme.
Radonich aseguró además que se ha comunicado con los principales propietarios de edificios del centro para incentivar la mejora del estándar de las fachadas. “No podemos pintar lugares privados”, reconoció, agregando que “embellecer el centro es una responsabilidad social”.
El éxodo de los
servicios municipales
Para el jefe comunal, todos estos esfuerzos serían en vano si los distintos edificios municipales actualmente disgregados en el centro se trasladan a los terrenos del exhospital, tal como lo plantea el proyecto impulsado por el Gobierno Regional de Magallanes. “Por eso yo no voté a favor del traslado, porque estamos hablando de cientos de personas que vienen todos los días al centro y que ya no van a venir”, insistió Radonich, quien en reiteradas ocasiones ha cuestionado esta iniciativa.
De acuerdo con proyecciones municipales, más de dos mil personas realizan a diario algún trámite en el centro puntarenense. A ello se suma el impacto que tendría la salida del municipio en el comercio local, que dejaría de contar con un “cliente habitual”, como lo es el funcionario municipal, quien compra el pan, pasa al supermercado o resuelve necesidades cotidianas en los distintos comercios del sector.
“Me llama la atención que cuando todos reclaman por el centro, nadie alude al impacto que tiene una municipalidad en el corazón de una ciudad mediana”, reclamó Radonich. Añadió que el proyecto del consistorio en el barrio Prat continúa únicamente porque fue respaldado de forma mayoritaria por el Concejo Municipal anterior, pese a que estudios advierten que no sería el lugar más adecuado para su construcción.
Proyecto de soterrado
A la espera de financiamiento del Gobierno Regional se encuentra el proyecto de soterramiento del cableado eléctrico en calle Bories, en el tramo comprendido entre Avenida Colón y calle Sarmiento de Gamboa. La iniciativa tendría un costo superior a los 2 mil millones de pesos y contempla un plazo de ejecución de 18 meses.
Los montos fueron estimados en base a un diseño financiado por el Gobierno Regional y entregado a la Secretaría Comunal de Planificación (Secplan) a comienzos de 2024. El proyecto considera más de 5.000 metros cuadrados de reposición de hormigón, además de estacionamientos para personas con discapacidad, entre otros elementos.
Principales propietarios en de calle Bories
Según datos entregados por la Dirección de Obras Municipales, los tres principales dueños de inmuebles en calle Bories son Comercial Inmobiliaria Ene, Comercial Inmobiliaria Bassarmal y la Sociedad Cosme Nocera. Comercial Inmobiliaria Ene posee diez propiedades que pertenecen a la familia Nandwani; Bassarmal administra cinco predios y es propiedad de la familia del mismo nombre; mientras que la Sociedad Cosme Nocera cuenta con cuatro inmuebles bajo su administración.




