Estados Unidos mantiene conversaciones secretas con el nieto de Raúl Castro
Altos funcionarios de Estados Unidos, liderados por el secretario de Estado Marco Rubio, mantienen conversaciones reservadas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y exjefe de seguridad del dictador Raúl Castro, en un intento de explorar acuerdos al margen de los canales diplomáticos tradicionales. Las gestiones buscan abordar el futuro de Cuba en medio de una grave crisis económica, escasez de alimentos y energía, y tensiones internas crecientes.
Según fuentes de Axios, las conversaciones no constituyen negociaciones formales, sino discusiones sobre escenarios de cambio, con énfasis en abrir canales directos con sectores jóvenes y empresariales del régimen que perciben el fracaso del comunismo y contemplan normalización con Washington. Rodríguez Castro, conocido como “Raulito” o “El Cangrejo”, tiene influencia sobre el conglomerado militar GAESA, clave en la economía cubana, lo que lo convierte en interlocutor estratégico.
La situación en la isla es crítica: hospitales restringen cirugías, fallas eléctricas y desabastecimiento generalizado afectan a la población, mientras que el turismo y la economía estatal están paralizados. La presión de EE.UU. se intensificó tras la captura de Nicolás Maduro, principal proveedor de petróleo de Cuba, y la amenaza de sanciones a México.
Aunque Rubio no ha contactado directamente a Miguel Díaz-Canel ni a otros funcionarios cubanos, la Casa Blanca considera que involucrar a familiares cercanos a Raúl Castro podría generar cambios sin provocar un colapso inmediato del régimen. El gobierno cubano niega la existencia de diálogos formales, calificando los contactos como “conversaciones habituales”.




