Pista surgida desde el interior de la cárcel permitió desbaratar banda que traficaba droga
En la cárcel de Punta Arenas, quedaron las cinco personas detenidas esta semana por la Brigada Antinarcóticos de la PDI. El miércoles se controló la detención de cuatro hombres y una mujer, todos adultos, pero recién este viernes fueron formalizadas por el delito de tráfico de drogas.
Algo había adelantado la fiscal del Sistema de Análisis Criminal y Foco Investigativo, Johanna Irribarra Alarcón, sobre las operaciones delictivas. Pero ayer se conocieron más detalles de cómo operaba la banda y cómo la PDI logró aclarar la participación de cada uno de ellos, asestando un nuevo “golpe” al narcotráfico.
Tres viviendas allanadas en Punta Arenas y una en La Pintana dejó como saldo la detención del quinteto, liderado por Alejandro González Marín, apodado “Nino”, proveniente de La Pintana (Región Metropolitana). Además de Agustín Jelves Marín, Gustavo Arbelaez Sánchez, Pedro Low Barría y la única mujer, Ruth Marín Marín.
Desde la cárcel
La punta de la hebra, o la alerta, la entregó la Oficina Regional de Investigación Criminal (Oricrim) de Gendarmería de Magallanes.
Esto dada la droga que muchas veces se intenta ingresar al complejo penitenciario. La vigilancia y trabajo de inteligencia les permitió poner los ojos sobre una persona que continuamente concurría al penal con fines “contrabandísticos”. La información se la entregaron a la Policía de Investigaciones. A partir de esto la Brianco y Fiscalía iniciaron la respectiva indagación. Los frutos de esta larga investigación, que incluyó interceptaciones telefónicas y seguimientos a corta distancia, quedaron reflejados en la captura de los cinco imputados.
La fiscal Irribarra dio cuenta que, desde principios del año 2024 que el “Nino” se ha dedicado a realizar diversos viajes a Punta Arena desde Santiago, para internar droga. En ocasiones trayéndola en fajas adosada a su cuerpo.
También registra viajes por tierra, ingresando por el paso fronterizo de Monte Aymond. Lo calificó como “un activo traficante de cocaína en nuestra región”. Como brazo operativo actuaba Pedro Low, que lo trasladaba en un vehículo marca Mazda Demio, color verde, comprado por el “Nino” para moverse dentro de la comuna en sus diversas visitas a la red de microtraficantes que tenían en la región.
Además, González abastecía de droga a Ruth Marín y a Agustín Jélves Marín para que la vendieran y distribuyeran a los consumidores finales y posteriormente le pagarían las ventas.
Así fue que la mañana del 17 de febrero de 2026, personal Brianco de la PDI de Punta Arenas procedió a realizar diligencias judiciales autorizadas. En otras palabras, tres allanamientos conjuntos en Punta Arenas y un cuarto en La Pintana.
En pasaje Antillanca, villa las Nieves, encontraron a González y a Low, quienes tenían en su poder más de un kilo de cocaína.
En otro domicilio, de pasaje Los Naín, donde estaba Ruth Marín y Agustín Jelves también encontraron marihuana, balanzas digitales, 218 bolsas dosificadoras de drogas, además de un cartucho de escopeta, dinero en efectivo y un teléfono celular.
Algo similar aconteció en el domicilio de Gustavo Arbelaez, en la toma Lautaro, donde además de droga encontraron un arma a fogueo y cartuchos, dos teléfonos celulares, un contenedor plástico con una sustancia rocosa de cocaína.
“Toda esta droga estaba destinada a ser distribuida en nuestra región y ninguno de los imputados mantenía algún tipo de autorización para mantenerla en su poder”, según dio cuenta la fiscal.
PDI
La Policía de Investigaciones destacó el éxito del trabajo conjunto entre la Brigada Antinarcóticos y Contra el Crimen Organizado; el Sistema de Análisis Criminal y Focos Investigativos (Sacfi) de la Fiscalía y la Oficina Regional de Investigación Criminal (Oricrim) de Gendarmería, que permitió desbaratar esta banda criminal dedicada al tráfico ilícito de drogas en la región.
El cúmulo de evidencias permitió establecer que los imputados actuaban de manera organizada y concertada. Y que el líder viajaba constantemente desde Santiago a Punta Arenas transportando droga, la que posteriormente era comercializada entre microtraficantes y consumidores locales.
En el allanamiento del 17 de febrero la policía incautó un kilo 193 gramos de clorhidrato de cocaína y 14 gramos de resina de Cannabis, droga que de haber sido comercializada en la región hubiera alcanzado las 1.200 dosis y ganancias ilícitas cercanas a los 24 millones de pesos.
Asimismo, hallaron $529.000 en dinero efectivo, balanzas digitales, elementos para la dosificación, munición, un revólver a fogueo y otras evidencias de interés criminalístico para la investigación, según dio cuenta el subprefecto Alfonso Salazar Conejero.
En un punto de prensa estuvo también el mayor Gustavo Núñez Biere, jefe operativo regional (s) de Gendarmería Magallanes, además de la fiscal Johanna Irribarra, quienes informaron sobre este golpe al tráfico de drogas en la región.




