Mirtha Legrand celebró sus 99 años entre afectos, estilo y el reconocimiento de una carrera histórica
La icónica conductora argentina Mirtha Legrand celebró sus 99 años con una elegante y emotiva reunión en Buenos Aires que congregó a familiares, amistades cercanas y figuras del espectáculo y la política. En un ambiente íntimo y cuidadosamente ambientado, la “chiqui” ratificó una vez más su lugar como una de las voces más queridas de la televisión argentina.
La fiesta se llevó a cabo en la residencia de su hija, donde estuvieron presentes unos setenta invitados, entre ellos sus nietos Nacho y Juana Viale, la senadora Patricia Bullrich, el periodista Marcelo Polino, el cantante Jairo y reconocidos nombres del ambiente artístico. La decoración, pensada en tonos rosa, blanco y dorado, rindió homenaje a la trayectoria televisiva de Legrand y a su sello estético, evocando las emblemáticas “mesazas” que marcaron generaciones frente a las cámaras.
El encuentro, diseñado por el reconocido organizador Ramiro Arzuaga, combinó sobriedad y distinción: centros de mesa florales, detalles en dorado y recuerdos personalizados para cada comensal, entre ellos abanicos con imágenes icónicas de la homenajeada y la frase “Ya soy una leyenda”. La celebración reflejó no solo la devoción de quienes la rodean, sino también la vigencia de una figura que sigue inspirando afecto y admiración.
Como parte de la tradición, Legrand realizó varios cambios de vestuario a lo largo de la velada, reforzando el carácter festivo y teatral de una celebración que ya forma parte del calendario social porteño. La música en vivo, a cargo del artista Jairo, brindó un marco especial a la velada que transcurrió entre risas, recuerdos y momentos de cercanía.
El menú, mantenido bajo reserva hasta última hora, apostó por la simpleza elegante: desde una burrata con tomates cherry como entrada, pasando por opciones como ñoquis de sémola o salmón con salsa teriyaki, hasta un postre de frutas asadas con helado de crema americana. Cada detalle reflejó la búsqueda de un equilibrio entre tradición y sofisticación.
Hacia el cierre de la noche, la conductora se acercó brevemente a la prensa y compartió sus sensaciones: emocionada por los saludos de sus nietos y el afecto de quienes la acompañaron, expresó su deseo de seguir celebrando muchos años más. “Quiero ser centenaria. Mirtha Legrand les ha dado su vida. Este no es el último año”, aseguró con la misma pasión que la ha caracterizado durante décadas frente a las cámaras.
Con una carrera que atraviesa casi un siglo de historia, Mirtha Legrand no solo celebró un nuevo año de vida, sino que reafirmó su lugar como un ícono de la cultura televisiva.




