“La gran responsabilidad de las instituciones de educación es flexibilizarse ante un mundo que se transforma aceleradamente”
En su paso por Magallanes, Lucas Palacios Covarrubias, rector de Inacap, observa con optimismo a las nuevas generaciones frente a un mundo que cambia aceleradamente. Bajo su liderazgo, la institución ha impulsado políticas de inclusión y, el año pasado, recibió el Premio Redmad 2025 en la categoría Organizaciones por sus avances en complementariedad de género. “Yo soy optimista respecto de la juventud”, asegura, destacando el compromiso de los estudiantes con sus proyectos de vida y con la transformación social.
Desde la Red de Mujeres en Alta Dirección de Chile (Redmad) subrayan el sentido de este reconocimiento. “Destacar a Inacap es relevar una convicción profunda: que la complementariedad entre mujeres y hombres no es sólo una declaración de principios, sino una práctica institucional concreta. Cuando una organización del tamaño y alcance territorial de Inacap impulsa becas, políticas de inclusión y cambios culturales, está impactando directamente en el desarrollo del país”, afirma María Ana Matthias, presidenta de Redmad.
Al profundizar en su mirada sobre las nuevas generaciones, Lucas Palacios es categórico: “No creo en la caricatura de que las generaciones anteriores eran mejores que las actuales. A los jóvenes de hoy les toca enfrentar un mundo muy distinto al nuestro: cambios demográficos, tecnológicos y climáticos, junto con dificultades que antes no existían. Pero también cuentan con más herramientas y nuevas soluciones”.
Desde su perspectiva, la educación, y en especial la técnico-profesional, responde directamente a las necesidades actuales del país, del mundo y de las personas para sacar adelante sus proyectos de vida, lo que se refleja en altos niveles de empleabilidad y en el derribo de prejuicios históricos. “Tal como ocurre en los países desarrollados, donde la educación técnica es altamente demandada, en Chile estamos viendo lo mismo”.
En cuanto al rol de Inacap en la transformación de las organizaciones, el rector apunta a la necesidad de adaptación permanente. “Muchas instituciones tienden a resistirse al cambio, pero nosotros creemos lo contrario: el contexto exige adaptabilidad, Inacap responde al mundo actual, no al de hace 15 ó 20 años. Esto nos permite movilizar fronteras culturales muy arraigadas, como los espacios masculinizados o la baja inserción de personas mayores en procesos productivos. La gran responsabilidad de las instituciones de educación es flexibilizarse ante un mundo que se transforma aceleradamente”.
Más mujeres
en carreras Stem
Desde esa convicción, la institución ha impulsado políticas concretas para ampliar oportunidades, entre ellas la incorporación de más mujeres en carreras Stem, a través de una beca del 50% que ya cumple tres años. “Aun así, muchas desertan en el primer año por asumir tareas de cuidado. Por eso hemos buscado alianzas que les permitan sostener sus estudios y sus proyectos de vida”, explica. Algo similar ocurre con las personas mayores, para quienes Inacap diseñó becas de hasta un 100% en arancel.
“Hay que pasar de los diagnósticos teóricos a la práctica concreta, influyendo desde la educación y cultura. Además, como estamos en todas las regiones del país, conocemos la diversidad que existe en la sociedad”, afirma Palacios.
Al proyectar los próximos 10 a 20 años en el mundo laboral, es enfático: “Definitivamente la apuesta está en las carreras Stem. Un informe de la Onu proyecta que, al 2050, el 75% de las labores de las personas estarán vinculadas a las ciencias, matemáticas, ingeniería y tecnologías. No significa que tenemos que educarnos y formarnos exclusivamente en esas áreas, pero sí que necesitamos una formación integral. Esas carreras, influidas por la irrupción de los cambios tecnológicos, van a ser fuentes de empleo, por lo que es muy importante que las abordemos también desde una visión profundamente humana”.




