“No podemos decir ‘aquí no tiembla’, lo responsable es prepararse”: estudio confirma riesgo sísmico en Tierra del Fuego
Un estudio de la falla Magallanes-Fagnano realizado por Andrea Balia, quien se dedica a la Geotechnical Earthquake Engineering (ingeniería geotécnica de terremotos), confirma que existe riesgo real de terremoto en Tierra del Fuego, con probabilidad de evento importante en los próximos 10 años que va desde menos de 0,1% hasta 5,2%, según el escenario y modelo probabilístico utilizado.
La investigación nació a raíz de muchos comentarios sobre el movimiento de placas tectónicas en la falla, según Belén Arenas, fundadora de Haiken Geo, página de divulgación científica de Magallanes.
“El estudio nace del pánico por el ‘bombardeo’ de las redes sobre el movimiento de las placas. Esto me llevó a contactar a Andrea Balia para profundizar e informar de forma menos alarmista y más basada en la ciencia”, señaló Arenas.
Balia es consultor especializado en análisis de amenaza sísmica y estabilidad sísmica de taludes, con experiencia en proyectos desde Centroamérica hasta infraestructura crítica militar, nuclear y portuaria.
Falla activa,
acumulando energía
La falla Magallanes-Fagnano es transcurrente: las placas Sudamericana y Scotia se deslizan horizontalmente a 6 mm por año. Se extiende entre 600 y 1.000 km de oeste a este, cruzando el estrecho de Magallanes, el Lago Fagnano y saliendo al Atlántico.
“En esta zona se generó el terremoto de 1949 (Mw 7.75), el mayor conocido en el extremo sur de Sudamérica”, explicó Balia.
“La percepción de que ‘en Magallanes no tiembla’ se debe a que el terremoto de 1949 ocurrió hace 77 años, y las nuevas generaciones no han vivido terremotos significativos. Pero la falla está activa y acumulando energía”, advirtió.
“No podemos decir ‘este año tiembla seguro’, pero tampoco ‘aquí no tiembla’. Lo responsable es prepararse”, enfatizó.
¿Llegaría a Punta Arenas?
Sí. “Un terremoto en la falla se sentiría en toda la región, incluyendo Punta Arenas”, confirmó Balia. Para el peor escenario (Mw 8.1, ruptura de 388 km), las aceleraciones en roca en Punta Arenas serían de 0,07g.
“Es un movimiento que se siente claramente, puede asustar, pero no representa peligro estructural significativo para edificaciones bien construidas. Es comparable a intensidad V en escala de Mercalli: objetos que se mueven, ventanas que vibran, pero sin daño estructural esperable”, detalló.
Aclaró que “estos valores corresponden a roca. Los suelos pueden amplificar significativamente el movimiento sísmico”.
Las ciudades más expuestas serían Tolhuin (aceleraciones superiores a 0,4g) y villa Cameron. Ushuaia y Porvenir estarían en rango intermedio.
Sin tsunami
“Las fallas transcurrentes generalmente no producen tsunami, porque su movimiento es horizontal y no desplaza verticalmente la columna de agua”, aclaró Balia, aunque advirtió que “otra fuente posible sería deslizamientos de tierra desde fiordos hacia el mar, como en Aysén 2007”.
Balia destacó dos frentes: institucional y científico (profundizar estudios y verificar que estructuras resistan), y comunitario (que la gente sepa que la posibilidad existe y sepa cómo actuar).




