Necrológicas

Crisis del GNC en Punta Arenas: disputa entre privados amenaza con colapsar el transporte ante el retorno masivo a clases

Jueves 5 de Marzo del 2026

Compartir esta noticia
0
Visitas

Lo que comenzó como una disputa comercial de carácter privado ha escalado hasta convertirse en un foco de vulnerabilidad estratégica para Punta Arenas. La planta de Gas Natural Comprimido (GNC) ubicada en la estación de servicio Aramco de Avenida Frei cumple ya tres meses fuera de servicio, dejando a la capital regional con sólo dos puntos de abastecimiento operativos: las estaciones Copec de Avenida Bulnes y de Avenida Eduardo Frei con Salvador Allende.

Esta reducción de la oferta ha generado un efecto dominó que hoy se traduce en tiempos de espera prolongados y una congestión creciente para los usuarios de este combustible, fundamental para el transporte público menor y miles de familias magallánicas.

La crisis ha puesto de manifiesto las limitaciones del Ejecutivo para garantizar la continuidad de servicios que, aunque operados por privados, resultan esenciales para el funcionamiento urbano. El secretario regional ministerial de Energía de Magallanes, Sergio Cuitiño, fue enfático al señalar que, debido a la naturaleza del conflicto -una disputa comercial y judicial entre el concesionario de Aramco y la empresa Gasco GLP (propietaria de la planta de compresión)- , el Estado carece de facultades legales para intervenir directamente.

“Nosotros como gobierno y Estado no podemos fiscalizar ni tampoco meternos en temas que tienen que ver con temas comerciales o judiciales entre empresas privadas”, admitió la autoridad en declaraciones recientes. Según la normativa vigente, el rol de la seremi se limita exclusivamente a la fiscalización de la seguridad de las instalaciones y la calidad de los combustibles, pero no tiene injerencia en el modelo de negocios o los contratos entre terceros.

La urgencia del llamado gubernamental no es casual. La próxima semana se espera el retorno masivo de trabajadores y la plena incorporación de estudiantes universitarios y de centros de formación técnica, lo que elevará al máximo la presión sobre el transporte público.

Cuitiño advirtió que la situación podría derivar en un “tema más social”, dado que la falta de servicio eficiente de carga podría provocar atochamientos severos y dificultades para que los ciudadanos lleguen a sus lugares de trabajo o estudio. “En una ciudad como Punta Arenas, donde el GNC es un energético clave… es fundamental que se comprenda la realidad de nuestra región y se actúe con responsabilidad”, sostuvo el seremi, apelando a la voluntad de las empresas involucradas.

A pesar del llamado a la “responsabilidad” empresarial por parte del gobierno, la prolongación de este cierre por un trimestre revela una fragilidad estructural en la distribución de GNC en la zona. Mientras el seremi insiste en que las empresas deben alcanzar un acuerdo “ojalá este fin de semana” para reactivar la planta de Avenida Frei, los usuarios cuestionan la falta de mecanismos de emergencia que protejan a la comunidad de los desacuerdos comerciales entre grandes actores del mercado.

Por ahora, la solución sigue dependiendo exclusivamente de las negociaciones privadas. Mientras tanto, los conductores de colectivos y vehículos particulares en Punta Arenas se preparan para un “Súper Lunes” marcado por la incertidumbre y las filas en los únicos dos puntos de carga que siguen en pie.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest