Trump asegura que las fuerzas iraníes quedaron “sin marina, comunicaciones ni fuerza aérea” tras los ataques
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada” y afirmó que la campaña militar avanza mucho más rápido de lo que había previsto su gobierno al inicio de las operaciones.
En una entrevista telefónica con CBS News, el mandatario sostuvo que las fuerzas iraníes han quedado gravemente debilitadas tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel desde finales de febrero. Según Trump, la infraestructura militar del régimen sufrió daños significativos que redujeron drásticamente su capacidad operativa.
“Creo que la guerra está muy completa, prácticamente”, declaró el presidente estadounidense. En ese sentido, afirmó que el aparato militar iraní ha quedado prácticamente desmantelado. “No tienen marina, no tienen comunicaciones, no tienen fuerza aérea”, aseguró.
Trump también sostuvo que gran parte del arsenal iraní fue destruido o dispersado durante las ofensivas. De acuerdo con su evaluación, los misiles del país están desorganizados y los drones están siendo derribados de manera sistemática por las fuerzas estadounidenses y aliadas.
“Sus misiles están dispersos. Sus drones están siendo derribados por todas partes, incluso sus instalaciones de fabricación de drones”, afirmó el mandatario. “Si miras bien, no les queda nada desde el punto de vista militar”, añadió.
Las declaraciones del líder republicano representan su evaluación más contundente sobre el estado del conflicto desde que comenzaron los ataques el 28 de febrero. En ese momento, el propio Trump había estimado que la guerra podría extenderse entre cuatro y cinco semanas. Sin embargo, ahora sostiene que las operaciones militares están “muy por delante” de ese calendario.
El presidente también sugirió que el final del conflicto podría depender principalmente de una decisión política de su administración. Al ser consultado sobre si la guerra podría terminar pronto, respondió: “Que termine está en mi mente, no en la de nadie más”.
Las palabras de Trump tuvieron repercusiones inmediatas en los mercados financieros internacionales. Los principales índices de Wall Street cerraron la jornada en alza tras una sesión marcada por la volatilidad, mientras que el precio del petróleo registró una fuerte caída en las operaciones posteriores al cierre.
Los inversores han seguido con atención la evolución del conflicto, especialmente por su impacto en el suministro global de energía y en el tránsito de petróleo a través del estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del comercio energético mundial.
Trump advirtió además que Estados Unidos responderá si Irán intenta bloquear ese paso. Incluso señaló que evalúa la posibilidad de intervenir para garantizar el tránsito marítimo. “Estoy pensando en tomarlo”, dijo en referencia al control del estrecho, aunque indicó que el tráfico de buques petroleros comienza a reanudarse gradualmente.
El conflicto se desarrolla además en medio de tensiones internas en Irán tras la muerte del anterior líder supremo, Ali Khamenei, y la designación de su hijo, Mojtaba Khamenei, como sucesor. Trump dejó claro que no tiene intención de establecer contacto con el nuevo líder iraní. “No tengo ningún mensaje para él. Ninguno en absoluto”, concluyó.
Con información de infobae




