“Por la memoria de nuestro hijo tenemos que buscar verdad y justicia”, afirmó Lorena Gálvez
-
Es la madre de Ignacio Parada, estudiante de ingeniería química de la Universidad de Magallanes, de 24 años, una de las 38 personas que murió en la tragedia del avión Hércules que viajaba a la Antártica.
Por Edmundo Rosinelli
Desde que partió el juicio en contra de los seis acusados por la caída al mar del avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile, Lorena Gálvez Andrade es una de las personas que llega temprano a escuchar las audiencias.
Esperó esto seis años. Al igual que los familiares de las restantes 37 personas que perecieron en el mar de Drake.
Ella busca justica por su hijo, Ignacio Parada Gálvez, estudiante de ingeniería química de la Universidad de Magallanes, de 24 años de edad, que el 9 de diciembre de 2019 viajaba de pasajero en el avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile que nunca llegó a destino.
Para el estudiante magallánico el viaje a la base antártica Eduardo Frei Montalva, tenía propósitos académicos. Era una práctica profesional que cumpliría gracias a una alianza entre la Umag y la Fuerza Aérea. Tenía que realizar estudios químicos sobre el tratamiento de aguas de la base chilena, para un proyecto que más tarde se convertiría en su tesis.
Antes, el primer semestre de 2019, había ido a estudiar a España gracias a una beca.
Ignacio era hijo único. Por eso su muerte golpeó tan duramente a sus padres, Luis Parada Osorio y Lorena Gálvez.
Los últimos seis años han sido los peores de sus vidas. Ahora sólo los consuela saber que se pueda hacer justicia.
Habla la mamá
Lorena aceptó este martes conversar con La Prensa Austral en medio de uno de los recesos del juicio. Partió por admitir que “ha sido una espera larga, larguísima. Y el juicio partió el 9 de marzo, justo cuando se cumplían seis años y tres meses de la tragedia”.
“Con tristeza y mucho dolor escuchamos los hechos. Pero también con mucha fuerza esperando que se haga justicia por nuestro hijo Ignacio”.
Sobre el tiempo transcurrido, y cómo ha sido tener que vivir con la pena más grande que pueden sufrir los padres, como es la pérdida de un hijo, Lorena indicó que han tenido que lidiar con un desgaste emocional y físico propio de una tragedia como esta. “Pero tenemos que hacerlo por la memoria de nuestro hijo, tenemos que buscar verdad y justicia. Necesitamos respuestas. Espero y tengo fe en Dios que esta vez la vamos a encontrar acá. Creo todavía en la justicia. Siento que vamos a llegar a esa verdad, o que nos vamos a acercar lo más posible a ella, que es lo que tanto hemos esperado. Por la fe que tenemos con mi esposo, sabemos que vamos a encontrar justicia”.
“Es lo que esperamos por nuestro hijo. Por la memoria y la vida de él. Por lo que fue en este plano. Por todo lo que hizo. Por su objetivo y misión por la que iba a la Antártica. Por todo eso tenemos que buscar justicia”.
“Lo extrañamos mucho”
Lorena confiesa que estos años han sido muy duros para ellos, como padres, por lo difícil de tener que aceptar la ausencia de Ignacio.
“Lo extrañamos mucho, sobre todo en las fechas conmemorativas, como cumpleaños, el Día de la Madre, Día del Padre, las fiestas de fin de año. Son todas fecha muy dolorosas, porque él no está. Extrañamos las conversaciones, cuando salíamos a pasear. Dios nos dio el mejor de los hijos. Y extrañamos todo de él. Hasta una palabra tan simple como mamá y papá”.
Juicio
Ayer fue el segundo día de juicio por la caída del avión C-130 Hércules en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas.
Durante la jornada prosiguió la presentación de alegatos de apertura de querellantes y abogados defensores en torno al accidente ocurrido el 9 de diciembre de 2019 en el mar de Drake, tragedia que dejó 38 víctimas fatales.
Ese día Luis y Lorena acompañaron a su hijo a la Base Aérea Chabunco, a eso de las dos de la tarde. Nunca se les pasó por la cabeza que esta sería la última vez que lo verían con vida. Se despidieron de Ignacio y, como a las cuatro de la tarde, los llamó para decirles que estaba embarcado. Esta era la segunda vez que viajaba a la Antártica, porque el 18 de noviembre ya había estado allá.
La intuición de madre le hacía pensar a Lorena que algo no andaba bien. Hasta las 23 horas, que recibió la visita de un profesor de la Umag, que fue a decirles que el avión de Ignacio estaba desaparecido.
En una entrevista anterior, de fecha 13 de diciembre de 2020, Lorena mencionó que Ignacio era hijo único y costó mucho para que llegara a este mundo. “Fue deseado, amado y muy buscado. Porque pasaron varios años para que pudiera quedar embarazada. Por eso él era todo para nosotros y este dolor nos acompañará hasta que nos toque partir”.
“El era nuestro compañero de vida. Siempre andábamos los tres para todos lados. Y de repente nos encontramos los dos solos con mi esposo. Es prácticamente aprender a vivir de nuevo. Éramos una mesa de tres patas, que funcionaba sincronizadamente, y ahora quedó coja. Hemos tenido que aprender a caminar de esa manera y es muy doloroso”.




