La declaración se produjo luego de que parlamentarios del oficialismo emplazaran al Ejecutivo a considerar esta medida. Consultado en una entrevista con T13, Kast sostuvo que cada situación está siendo analizada de manera particular antes de tomar una decisión.
“Estamos en eso. Chile vivió un momento de violencia extrema que terminó con algunas personas indemnizadas por daños físicos y otras presas porque cumplieron con su deber mandatado por el Estado”, afirmó el jefe de Estado.
El mandatario añadió que en ocasiones existen distintas interpretaciones respecto de los fallos judiciales, pero enfatizó que la Constitución contempla la facultad presidencial de conceder indultos. “La facultad de indulto es una facultad que hasta el día de hoy tiene el Presidente de la República y yo la voy a utilizar”, remarcó.
En la misma línea, Kast señaló que su intención es avanzar hacia un proceso de reconciliación tras la crisis social que vivió el país. Según explicó, el objetivo es revisar los antecedentes de cada caso y abrir espacios de diálogo que permitan superar las divisiones generadas durante ese periodo.
“Entiendo que para quienes se sienten víctimas de situaciones como esas sea difícil superar lo ocurrido. Pero también debemos mirar nuestra historia y lo que ha pasado en otros países. Aquí hay que partir perdonando”, expresó.
El debate sobre los indultos recuerda lo ocurrido durante el gobierno de Gabriel Boric, cuando se otorgaron beneficios a una decena de personas condenadas por delitos vinculados a las protestas. En ese caso, los indultados no pertenecían a las fuerzas de orden y seguridad, mientras que la eventual medida que analiza el actual Ejecutivo apunta precisamente a uniformados que actuaron bajo mandato estatal.