Muchas muestras de pesar ha recibido la familia de Juan Garrido, la figura “de la bohemia magallánica”
Esta tarde serán los funerales de Juan Garrido Conejero, conocido como el “hombre de la bohemia magallánica”, quien dejó de existir producto de un cáncer muy agresivo. Muestra de ello es que no pasó más de un mes desde que le diagnosticaran la enfermedad.
La noticia generó reacciones en redes sociales, donde lo reconocen como una persona fundamental en lo que fue la lucha del gremio de los locales nocturnos. Era propietario del “Jako Night Club”, de calle Balmaceda.
“Hoy queremos dedicar unas palabras a un hombre que fue fundamental en nuestra historia.
Con profundo pesar despedimos a Don Juan Garrido Conejero, una figura muy querida dentro de la bohemia magallánica y una persona clave en los inicios de nuestro camino”, escribió en Facebook “Rumor-Son & Sabor Productora de Eventos”.
“Su experiencia, su amor por la bohemia y su generosidad con quienes comenzábamos marcaron una etapa muy importante en nuestra historia.
Hoy honramos su memoria con gratitud y respeto. Su legado permanecerá en cada recuerdo, en cada historia compartida y en cada emprendimiento que ayudó a levantar”.
Mientras que “Shoperías Rilan” lo homenajeó escribiendo: “Te fuiste amigo a descansar, Juanito del Jako, como te conocemos todos. Me embarga una enorme tristeza haber sabido de esta noticia. Fuiste siempre el señor de la noche. Luchaste en innumerables ocasiones por los locales nocturno. Hoy nos dejas pero tú siempre estarás junto a nosotros. Nos vemos arriba Juanito”.
Familiar
Su velatorio se realiza en la sede vecinal Cerro de la Cruz, ubicada en calle José Menéndez Nº151, donde a las 16 horas habrá un responso y de ahí saldrá el funeral rumbo al Cementerio Municipal.
Una de sus sobrinas, Bárbara Riquelme Garrido, lo recordó como “un gran hombre que ayudó a tantas personas, sin esperar nunca nada a cambio”.
Fue presidente de la Agrupación de Locales Nocturnos, “y hasta el último momento luchó por los clandestinos, como los llamaba él. Y por los locales establecidos. Lo recordamos con mucho amor y cariño”.
Sobre la enfermedad, pese a que el desenlace fue muy rápido, no dejó pasar la oportunidad para agradecer públicamente a Cuidados Paliativos del Hospital Clínico, al doctor Ramón Lobos y a todo el equipo médico en general.
Garrido tenía 70 años de edad. Nació en Panguipulli, comuna de la Región de Los Ríos, pero más de 40 años los vivió en Punta Arenas.
Eran 10 hermanos y por tanto deja muchos sobrinos.




