El presidente José Antonio Kast abordó la histórica alza de los combustibles —$370 por litro en la gasolina de 93 y hasta $580 en el diésel— y llamó a la solidaridad ciudadana, señalando que comprende eventuales manifestaciones, pero insistiendo en que estas deben ser pacíficas.
Desde la región de Los Lagos, el mandatario reconoció la dureza del ajuste y aseguró que el Gobierno busca mitigar su impacto, especialmente en sectores vulnerables y la clase media. En ese contexto, anunció medidas enfocadas en el transporte público —buses, taxis y colectivos— y un esfuerzo adicional para mantener estables los precios de la parafina durante los próximos meses.
Kast también enfatizó que no es posible “comprar popularidad” mediante endeudamiento fiscal, advirtiendo que ello generaría consecuencias sociales a corto plazo. Atribuyó el escenario a una crisis internacional marcada por el alza del precio del petróleo y cuestionó la gestión fiscal de administraciones anteriores.
Respecto al colapso en bencineras tras el anuncio, indicó que es una reacción comprensible, pero llamó a la calma, asegurando que existen reservas suficientes. Además, pidió evitar disturbios que afecten el transporte público, recalcando que cualquier daño perjudica a quienes dependen de él.
Finalmente, reiteró el llamado a la responsabilidad y a una tramitación rápida de las medidas en el Congreso, subrayando que el país enfrenta simultáneamente una crisis mundial y una situación fiscal compleja.