Necrológicas
  • – María Laura Ogaz Dalmazzo de Milovic
  • – Alejandro Juan Matic Damianovic
  • – Miguel Cárcamo
  • – Rose Mimica Mimica

“Jamás volví a ver a mi hijo, no pude despedirme de él porque nunca fue hallado”

Domingo 29 de Marzo del 2026

Compartir esta noticia
29
Visitas

“El tiempo no perdona, a veces uno desea bajarse del carro de la vida, pero debe seguir en este mundo hasta que Dios así lo disponga”. Así comienza la introducción de su carta enviada a El Magallanes por Mariela Pozo González, la madre del subteniente de Ejército, Hugo Fuentealba Pozo (26), desaparecido en aguas del estrecho de Magallanes, a la altura del Parque Chabunco, el 27 de diciembre de 2020, en circunstancias que volcara su kayak donde navegaba.

“Este 2026 se van a cumplir 6 años de la desaparición de mi amado Hugo Sebastián, fue todo imprevisto, jamás lo volví a ver, no pude despedirme de él porque nunca fue hallado, ni siquiera sus restos y cuando quiero reflexionar de todo lo que he vivido quiero comenzar mencionando que jamás imaginé ni por un minuto el vivir este trauma tan doloroso para mí y familia. Este es un duelo que no logro superar y no lo haré mientras tenga interrogantes sin contestar, mientras no reciba respuestas formales a los vacíos que esta situación tiene y no descansaré hasta acercarme a la verdad.

He reflexionado sobre un concepto básico como es la confianza, definida como la ‘creencia firme, esperanza o seguridad depositada en una persona, grupo, uno mismo, o cosa, basada en la convicción de que actuarán de forma adecuada, honesta y competente. Implica una expectativa positiva sobre el comportamiento futuro y la integridad de alguien, permitiendo relaciones de colaboración y seguridad’.

Mi amado hijo soñaba con una milicia que aportara a la sociedad de manera activa y participativa. Para él estar relegado a los cuarteles era una pasividad inaceptable para un espíritu libre, proactivo y de liderazgo como el suyo. Yo creo que siempre confió demasiado en sus capacidades, pero en la vida todo tiene límites. Como madre siempre escuché el discurso que los militares son una familia, con valores altruistas, formación integral con una identidad institucional y disciplinaria con respeto irrestricto a sus superiores. Como madre siempre pensé que mi hijo estaba siendo cuidado y guiado positivamente y confié en ello, eso hacen las familias brindan apoyo y seguridad. Esta confianza quedó en el “discurso”, se hizo pedazos ya que, al desaparecer mi hijo, los hechos hablaron por sí mismos. Un comandante en jefe de las FF.AA. que se niega a recibir a la familia y que en definitiva se culpe a quién no puede defenderse porque ya no está en este mundo y avalados por comunicados a través de la prensa con actitudes de ligereza y sarcasmo, para mí es inaceptable. Hay muchas dudas referentes a la investigación que aún están pendientes y que se deben aclarar. Convenientemente vi a instituciones apuradas porque todo lo mediático transcurriera lo más rápido posible para que no tocaran sus rangos, su reputación o su estabilidad económica y social, los altos mandos fueron destinados a otros horizontes y se dio vuelta la foja, todos sabemos que el hilo se corta por la parte más débil. Y me pregunto cuándo dejamos de confiar en las instituciones, es cuando estas no actúan con transparencia, cuando mienten u ocultan información y nos damos cuenta que no tienen la calidad moral y ética para estar en sus cargos. Y vuelvo a reflexionar el por qué dejamos de confiar en las personas, y es porque sus intereses no están en sintonía con los nuestros, quizás desean ganar dinero, estatus, protagonismo, pero en el fondo las personas comunes y corrientes no somos prioridad.

Como ciudadana sólo los invito a reflexionar a no tener miedo a decir lo que piensan, a debatir a no ser meros espectadores, a luchar por lo que consideran justo a exigir sus derechos, no importa si en el camino ganen o pierdan, sino mantengan la certeza de que lo que realicen sea con un sentido o propósito, yo ya viví mi peor miedo que es perder a un hijo, pese a ello seguiré perseverando para que el Estado se pronuncie respecto a la ambigüedad de lo ocurrido, yo aún tengo fuerza ya que es justamente el amor de mi hijo el que me motiva a no claudicar y darme por vencida.

Y no puedo dejar de mencionar que hace unos días me enteré del trágico suceso en la Cuarta Brigada Chorrillos en donde un cabo del Ejército perdió la vida cuyo hecho está en investigación y no pude más que llorar por esa madre y su familia porque con ello reviví cada uno de los momentos experimentados en Punta Arenas el año 2020, dedicados a la búsqueda de los restos de mi amado hijo, situación que nunca ocurrió y sólo puedo instar a la familia a que sigan unidos exigiendo justicia; estamos unidas por un dolor y a su vez motivados por el amor a nuestros maravillosos hijos y esto no nos detendrá hasta acercarnos a la verdad para que no sigan sucediendo hechos tan dolorosos como estos y que pudieron haber sido prevenidos si las instituciones que nos deben proteger cumplieran con los roles y principios que promulgan”.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest