Consejeros regionales califican recorte de fondos de “centralistas” y “retroceso democrático”
Menosprecio al trabajo regional, golpe a las localidades aisladas y vulneración de la autonomía fueron las principales críticas de siete consejeros regionales, quienes firmaron una declaración pública cuestionando la decisión del gobierno de José Antonio Kast de recortar recursos del Plan de Zonas Extremas.
En el comunicado, calificaron la medida como “centralista” y recordaron que “el Plan 2.0 que hoy se implementa no fue improvisado, sino fruto de un trabajo técnico riguroso junto a varios actores políticos y equipos ministeriales”.
Los recursos apalancados por Magallanes a través del Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (PEDZE) disminuirán en más de un tercio. Este año, la región recibirá $25 mil millones, muy por debajo de los $40 mil millones inicialmente prometidos. La reducción se produce tras el retiro del decreto firmado en las postrimerías de la administración Boric, que destinaba un 63% de los recursos autorizados por la Ley de Presupuesto a Magallanes.
“La redistribución de recursos hacia el norte del país, bajo un supuesto criterio de equidad, desconoce la realidad geográfica de Magallanes”, agregaron. Según los consejeros, la reducción de estos fondos pondría en riesgo obras de alcantarillado, electrificación y conectividad, así como las listas de espera en salud, la infraestructura educacional y otros proyectos. “Que el gobierno central decida de forma unilateral, desde un escritorio en Santiago, desmantelar todo lo avanzado es un retroceso democrático y un ataque a la descentralización que tanto se ha prometido”, añadieron.
El comunicado, firmado por los consejeros Ximena Montaña, Antonio Bradasic, Andrés López, Rodolfo Cárdenas, Juan Morano, Patricio Gamín y Arturo Díaz, exige al gobierno aclarar cuáles “son los proyectos que pretenden frenar o desfinanciar”. “Deseamos saber si se nos está castigando simplemente por el hecho de que el presidente saliente Gabriel Boric nació en Magallanes”, añadieron, señalando que el gobierno de Kast pretende “usar a nuestra región como ‘caja pagadora’ para financiar promesas de campaña, desmantelando proyectos vitales para nuestra zona austral”.
Al ser consultado, el consejero de derecha Max Salas señaló que esto es una oportunidad para “no perder el tiempo en proyectos parafernálicos, sobrepoblados de asesores y fundaciones, y concentrarnos en lo que la gente hoy necesita”. Añadió que la población requiere servicios públicos, sanitarios, atención médica, infraestructura caminera, puertos y aeropuertos.
Por su parte, el consejero republicano Robert Weisshon recordó que fue el único que advirtió sobre los problemas del PEDZE. “Repetiré mis palabras de entonces: el PEDZE representa un gasto equivalente a 40 veces el presupuesto anual del gobierno regional. El Estado ha gastado durante años por sobre lo que recauda y el nivel de endeudamiento crece. Cualquiera sea el próximo gobierno, en este caso Kast, se verá obligado a enfrentar esta situación: ordenar las finanzas, reducir el gasto y pagar las deudas”. Agregó que “se está cumpliendo exactamente lo que advertí”. En dicha ocasión indicó que “la oposición gestionará el descontento, culpando al gobierno de turno por el fracaso de un proyecto irreal”.




