Infraestructura en turismo
La Región de Magallanes se encuentra en el umbral de una transformación histórica gracias a una ambiciosa cartera de proyectos de infraestructura que proyecta una inversión superior a los $500 mil millones hacia el año 2035. Esta iniciativa, articulada por el gobierno regional en colaboración con el Ministerio de Obras Públicas y el Plan de Desarrollo de Zonas Extremas, representa una valoración profunda del potencial estratégico, turístico y científico de nuestro territorio austral.
El enfoque en la conectividad y el mejoramiento vial es uno de los pilares más destacables de este plan. Proyectos de gran envergadura, como el mejoramiento de los caminos de las Torres del Paine -que contempla una ejecución de $180 mil millones- y la habilitación del corredor Cueva del Milodón-Río Serrano, buscan resolver un problema histórico: el acceso limitado por caminos de ripio. Al facilitar el flujo hacia estas áreas, que ya reciben cerca de 590 mil visitas anuales, no sólo se potencia la experiencia del visitante, sino que se fortalece la protección y gestión del Sistema Nacional de Areas Silvestres Protegidas.
Asimismo, la inversión en capacidad portuaria y aeronáutica reconoce el rol crítico de la región como plataforma logística global. La construcción de un nuevo aeropuerto en Puerto Natales, con dimensiones comparables al terminal El Tepual de Puerto Montt, y la creación de un nuevo puerto en la misma localidad, son pasos decisivos para absorber la creciente demanda turística y de servicios. Esto se complementa con el desarrollo del muelle multipropósito en Puerto Williams, consolidando nuestra posición como puerta de entrada para los más de 23 países que acceden a la Antártica desde esta plataforma.
Sin embargo, tras conocerse esta inversión, la delegada presidencial regional anunció que el actual gobierno revisará la cartera de proyectos del Plan Especial de Zonas Extremas, dentro de la cual varias de estas millonarias iniciativas están contempladas.
Más allá de las cifras, lo que se debe valorar es la visión de largo plazo y la coordinación interinstitucional entre el gobierno regional, el Servicio de Biodiversidad y Areas Protegidas y diversas direcciones de obras. Se debe entender que, si bien estas obras pueden no presentarse como prioritarias para un gobierno que se ha declarado en “emergencia” en diversos ámbitos, la inversión proyectada no es solo un gasto en cemento y asfalto. Es una apuesta por el desarrollo sostenible de esta zona extrema, que equilibra la explotación responsable del turismo con la necesidad de una infraestructura habilitante que proteja nuestro patrimonio natural. Magallanes está construyendo hoy las bases para ser un polo de servicios y naturaleza de clase mundial en las próximas décadas y es imperativo que la nueva administración entienda esta lógica.




