La groenlandización de la Antártica podría provocar un colapso acelerado de las plataformas de hielo
- Gracias al uso de herramientas tecnológicas avanzadas y el análisis de grandes volúmenes de datos se ha confirmado que el retroceso de los glaciares es un fenómeno mundial influido por la actividad humana.
El glaciólogo y director del Instituto Antártico Chileno (Inach), Gino Casassa, advirtió sobre un fenómeno emergente y preocupante: la “groenlandización” de la Antártica, concepto que describe el colapso acelerado de las plataformas de hielo del continente, en un proceso similar al registrado en Groenlandia durante las últimas décadas.
Casassa explicó que los avances tecnológicos han transformado la comprensión del retroceso glaciar: “Los datos satelitales hoy en día permiten evaluar a nivel mundial y tener una imagen mucho mejor de lo que ocurre. Normalmente, con los métodos tradicionales, uno tenía una visión muy local, pero ahora se cuenta con una visión global”, señaló.
El manejo de Big Data y el uso de computadores más poderosos han permitido confirmar que “estos procesos de retroceso o disminución de glaciares, lamentablemente, corresponden a un fenómeno mundial. El denominador común es el calentamiento global, influido por el aumento antrópico de los gases de efecto invernadero”.
El glaciólogo destacó que Chile posee alrededor del 80% de los glaciares sudamericanos. Sin embargo, la mayor concentración de hielo está en las zonas polares: “Si se derrite la Antártica, el aumento del nivel del mar sería del orden de 58 metros; si se derrite Groenlandia, serían 7 metros; y el resto de los glaciares del mundo aportarían del orden de un metro o menos”.
Esta cifra evidencia la relevancia crítica de Groenlandia y la Antártica, especialmente del continente blanco.
Groenlandización: nuevo fenómeno en la Antártica
Casassa explicó que en Groenlandia están ocurriendo “desde hace muchas décadas enormes pérdidas de hielo”, influenciadas no sólo por el calentamiento atmosférico, sino también por el efecto oceanográfico: “Esta agua de mar, obviamente, derrite los glaciares por debajo, especialmente en los hielos flotantes”.
El colapso de las plataformas de hielo flotante en Groenlandia es crítico porque “los hielos flotantes detienen y estabilizan los hielos interiores”. Ahora, un paper publicado a fines de 2024 habla de “la groenlandización de la Antártica”.
El director del Inach advirtió que “la Antártica, que se creía que es este continente tan estable, lamentablemente no es tan así”. Aunque en el interior hay temperaturas del orden de -50 °C, “es justamente la periferia de la Antártica, donde los hielos terminan en el mar, donde se registran temperaturas más altas, y donde estas plataformas flotantes están derritiéndose, colapsando y afectando los hielos interiores”.
A pesar de que hay zonas de la Antártica muy estables, “si hacemos un balance continental de toda la Antártica, el balance es negativo”, enfatizó Casassa.
Magallanes: polo antártico con formación única
Consultado sobre el rol de Magallanes en la investigación glaciológica, Casassa destacó que la región está llamada a ser “un polo antártico”, según la política antártica nacional.
“No es casualidad que la Universidad de Magallanes sea la única, no sólo en Chile, sino también a nivel estatal y mundial, que cuenta con un magíster en ciencia antártica, un doctorado en ciencia antártica, un diplomado en ciencia antártica, y en el pregrado un minor en Antártica”, destacó.
Casassa enfatizó que el cuidado del medio ambiente antártico “es un ejemplo para el mundo”. El Tratado Antártico “ha perdurado casi 70 años y, como país, más allá del cambio de gobierno, constituye una política de Estado”.
“Tenemos un rol muy especial como país signatario original del Tratado Antártico: realmente custodiarlo, preservarlo, estudiarlo, monitorearlo y hacerlo parte de nuestra cultura”, concluyó.




