“Si nosotros nos paramos y reclamamos públicamente, ahí si que va a ser un problema”
El dirigente del sector de colectivos de Punta Arenas, Marcelino Aguayo, elevó el tono en torno a la crisis de abastecimiento de Gas Natural Comprimido (GNC) y no descartó medidas de fuerza si la situación no se resuelve. “No queremos tener que tomar medidas de fuerza, pero, si nos están afectando nuestros bolsillos, nos está afectando nuestro descanso, nuestro trabajo, la verdad que tenemos algo que hacer”, advirtió.
Aguayo describió el impacto concreto sobre los conductores: esperas de hasta hora y media para cargar gas, con una frecuencia de carga de cada tres o cuatro horas. “Le estamos quitando horas de descanso y le estamos afectando el bolsillo”, señaló, apuntando a que el problema tiene una dimensión laboral que las autoridades no han abordado. “Es un tema laboral, porque tiene que ver con el trabajo de las personas que realizan esta actividad”, acotó.
El dirigente cuestionó con dureza la respuesta institucional. Según relató, tanto la seremi de Energía como el ministerio de Transporte se han cruzado atribuciones sin asumir el problema. “Tenemos la seremi de Energía que dice que no corresponde, que es un tema privado; el ministerio de Transporte debe tener su opinión que también es un tema de energía, que es un tema privado, y resulta que el problema es del transporte público de la ciudad”. Su conclusión fue directa: “Aquí nadie está haciendo nada, todos se dan la mano y parece que no le importa el transporte público”.
Aguayo identificó el cierre de algunas estaciones de carga como un factor agravante de la crisis y anunció que el sector sostendrá reuniones con las empresas distribuidoras para buscar soluciones concretas. A su juicio, la respuesta técnica existe: “Gasco tiene un par de compresores, la Copec en el centro tiene un compresor, es colocar las dos mangueras a funcionar. La Shell también tiene un par de mangueras, un compresor. Creo que es la voluntad de poder ayudar y contribuir a que este problema se solucione”.
Sin embargo, advirtió que esa voluntad no ha aparecido sola. “Si nosotros nos paramos, si nosotros reclamamos públicamente y nos tomamos las calles, ahí sí que va a ser un problema de ellos. Entonces empiezan a ayudar”.




