“Mi renuncia pasa por el tema de la carga laboral del Ministerio Público, de los fiscales principalmente”
En rigor, este martes en el Tribunal Oral de Punta Arenas fue el último día laboral, como fiscal jefe de Punta Arenas, del abogado Sebastián González Morales. Como tantas jornadas en los dos últimos meses, estuvo al frente de las indagatorias por el juicio del accidente del avión Hércules que en diciembre de 2019 viajaba a la Antártica, donde fallecieron 38 personas.
Con esto pone fin a 8 años de trabajo en la Fiscalía de Punta Arenas. Porque en el Ministerio Público, en total, sumó 13 años.
En su desempeño profesional partió como postulante de la Corporación de Asistencia Judicial. Luego pasó por casi todos los cargos al interior de la institución. Por ello se manifiesta un eterno agradecido del Ministerio Público.
Nombrado por Campos
A la capital regional llegó siendo abogado asistente en Santiago. Donde ser titular no es fácil. Habían muchos como él, incluso con más años de experiencia. Entonces decidió postular a Punta Arenas, una plaza que no era tan requerida.
“La verdad es que se me dieron las cosas y el fiscal regional, Eugenio Campos, me nombró como fiscal en esa época”
– ¿Desde el punto de vista profesional, cómo fue esta experiencia?
– “La verdad, muy enriquecedora. Es un sueño cumplido para mí, porque siempre quise ser fiscal. Nunca he trabajado en nada más aparte de la Fiscalía. Sumado a que estos dos últimos años fui también fiscal jefe. Estoy bastante satisfecho con mi labor. Ha sido un crecimiento abismante el que he tenido, desde que ingresé a la institución hasta lo que me transformé el día de hoy. Partí como postulante de la Corporación de Asistencia Judicial y pasé por todos los puestos al interior de la institución. Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dio (la Fiscalía)”.
– ¿Y qué lo lleva entonces a tomar la decisión de renunciar?
– “Es una decisión personal. Creo que es el momento de tomar nuevos rumbos, de abrir la mente un poco y hacer cosas distintas. Tengo hartas expectativas de que van a venir bien las cosas”.
“Porque la verdad es que la carga de trabajo que tenemos en el Ministerio Público es muy grande. Y esto es bastante complejo conciliarlo con la vida personal, como uno esperaría que fuera. El contacto permanente con la familia o la crianza de los hijos. En ese sentido preferí dar un paso al costado y ser mi propio jefe. Manejar mis propios tiempos. Principalmente es por eso”.
Recarga laboral
– ¿Es muy alta la carga de trabajo que tienen hoy en día los fiscales?
– “Absolutamente. Y eso que nosotros somos la región que menos causas tenemos, con 500 investigaciones vigentes por fiscal. Se terminan algunas y enseguida ingresan otras. Hay colegas en el norte que tienen 1.500 investigaciones vigentes. La verdad es que tenemos un desfase de cerca de 10 años en cuanto a la carga de trabajo y el recurso humano con el cual deberíamos contar”.
– ¿Su salida entonces no tiene nada que ver con algún tema laboral?
– “No, para nada. Me llevo bien con el fiscal regional. No tengo ningún problema con él. Lo que sí me afectó fue la salida de la directora ejecutiva regional (Camila Fernández). La encontraba una muy buena profesional. Eramos muy cercanos. Trabajábamos muy bien. Pero mi salida no es por eso principalmente. Pasa por el tema de la carga laboral del Ministerio Público, de los fiscales principalmente”.
Caso Fach
Este martes fue su última audiencia al frente del juicio oral que se lleva en contra de los seis acusados por el accidente del avión de la Fuerza Aérea.
– ¿Qué sensación le deja este juicio, con todo lo que se ha ventilado en estos dos meses?
– “Me hubiese gustado terminarlo. Es un juicio al que le dedicamos mucho trabajo y harto esfuerzo. Me ha correspondido conducir este juicio durante los dos últimos meses. Espero que se obtenga un muy buen resultado. Creo que se están haciendo muy bien las cosas. Vamos a intentar hacer un juicio mucho más breve de lo que estaba planeado (8 meses). Porque creemos que han salido muy bien las cosas durante el desarrollo mismo”.
– ¿Y cuál es su teoría de lo que pasó con el avión que viajaba a la Antártica?
– “Bueno, la teoría del Ministerio Público siempre ha sido la misma. Se desprendió una pala de una de las hélices en vuelo. La que provocó daños estructurales en el fuselaje. Y esto provocó su desintegración en el aire. Y con eso, consecuentemente, el fallecimiento de las 38 personas que iban a bordo”.
– ¿Esperan poder entregar algo de tranquilidad a las familias de las víctimas, con un veredicto acorde a lo que están pidiendo?
– “Por supuesto. Para que por lo menos se cierre un ciclo de sufrimiento y de incertidumbre también. Porque hasta el día de hoy la Fuerza Aérea de Chile tampoco ha dado ningún tipo de explicación, respecto de la caída del avión.
Entonces, por lo menos si se establece esta verdad, a lo menos se tendrá la certeza de lo que pasó. Y del por qué sus familiares se encuentran fallecidos”.




