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La pedagoga Caroline Douglas y su saga literaria donde describe la posición de poder de la mujer aónikenk

Miércoles 6 de Mayo del 2026

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La pedagoga Caroline Douglas Clayton escribió el libro “La evolución de la mente” publicado en 1903, dirigido principalmente a jóvenes donde aborda temas de desarrollo personal, educación y una fuerte crítica a la religión convencional. Aboga por el racionalismo y el libre pensamiento, basada en sus propias experiencias infelices de juventud en la educación tradicional del siglo decimonónico, donde su creciente ateísmo se hizo evidente.

Nació el 24 de mayo de 1855 en Cummertrees, Escocia. Fue educada por una institutriz que la consideraba rebelde, desafiante, inquieta, difícil, complicada. Por ello fue ingresada a un colegio de monjas, algo que detestaba sobre todo porque la separaron de su hermano gemelo James Douglas Clayton que se había marchado a un encerrado internado. Además de cuestionar la educación, lo hizo en particular a lo referente al trato hacia las mujeres. A la edad de 35 años escribió y enseño a la juventud su libro titulado “Gloriana”, donde establece la defensa de los derechos civiles, políticos y sociales de la mujer, de la educación igualitaria entre las mujeres y los hombres, la libertad de vestimenta y la participación política femenina; lo interesante que el libro es publicado en 1890. En la obra literaria prevé una sociedad en el futuro (siglos 20, 21 y 22) donde las mujeres han ganado total autoridad y han reescrito roles convencionales de género. Los temas de igualdad femenina, cambios políticos y los efectos de la agitación social se exploran en esta inspiradora obra maestra “Gloriana” de la autora Douglas.

Educación futura con enfoque de género

Las niñas y niños, jóvenes y jovencitas deberán educarse en igualdad, desde la Patagonia al mundo entero. Ello lo deja claro, la educadora Douglas, en su libro titulado “Los niños cazadores de la Patagonia”, obra literaria al público infantil y juvenil. La historia narra las aventuras en la Patagonia de adolescentes hermanos gemelos: una muchacha llamada Margarita apodada Topsie y un varón llamado Enrique. Cerca del estrecho de Magallanes, ambos jóvenes entablan amistad con Aniwee, hija del cacique Aónikenk Gilwinikush de 14 años de edad y juntos viven multitudes de aventuras como cazar avestruces o guanacos, siguiendo las tácticas tehuelches.

La reina guerrera
de la Patagonia

“Aniwee, la Reina Guerrera” es el título de la continuación de la saga literaria de la pedagoga Douglas que nos describe en una posición de poder de la mujer aónikenk, tras la muerte de su cónyuge y su padre. Ahora es una gobernante intrépida e inquebrantable, que libera a su tribu con fuerza y determinación. Cuando llegan sus amigos Margarita y Enrique presencian una feroz batalla contra los cristianos, quienes habían conspirado contra Aniwee. A pesar de estar herida, Aniwee lidera valientemente a sus guerreros para rescatar a su hija pequeña llamada Guardia que había sido secuestrada por sus enemigos. Gravil, un fiel sirviente relata los acontecimientos que llevaron al rescate de Guardia, demostrado su lealtad a Aniwee y la líder femenina aónikenk reconoce su valentía. Aniwee, se había casado con Piñone, hijo único del gran Cuestel, señor de los Araucanos guerreros. Ganando Aniwee los prestigiosos títulos de cazadora y guerrera, los araucanos quedaron tan impresionados por la sagacidad, el valor y la devoción de su joven reina a sus intereses, que, sin una sola voz de disidencia, eligieron a la joven como cacique y nombrando a Aniwee, su madre, reina regente. La historia resalta el coraje, el liderazgo y la inquebrantable dedicación a su familia y a su pueblo.

Profesora Douglas a través de la Patagonia

La profesora y escritora Douglas se encuentra en 1879, siglo XIX en Magallanes tal como lo relata en su libro titulado “A través de la Patagonia” publicado en 1880 que nos escribe “Las mujeres aónikenk o tehuelches son infatigablemente laboriosas. Todo el trabajo en la existencia de los Tehuelches es hecho por ellas, excepto la caza. Cuando no están ocupadas en los trabajos del hogar se dedican a hacer capas de guanaco, a tejer coloridas ligas y tiras para el pelo, a elaborar ornamentos de plata y así sucesivamente. Ir en busca de leña no es una de las más duras tareas, aunque es siempre un artículo escaso, lo que lo hace ser doblemente difícil de encontrar, salvo que recorran grandes distancias cuando acampan por mucho tiempo en un lugar”.

En este recorrido por Magallanes descubre un hermoso parque natural, que ella misma nos relata en esta misma publicación: “Nos apuramos ansiosos de alcanzar la entrada al cañadón y avistar lo antes posible la tierra prometida, pero transcurrieron bastantes horas hasta que finalmente llegamos al punto más lejano y salimos de la penumbra a la luz del sol. Delante nuestro se extendía una pintoresca llanura cubierta de suave pasto verde y salpicada por aquí y por allá de grupos de hayas, atravesados en todas direcciones por murmurantes arroyos. El fondo estaba conformado por cerros boscosos, detrás de los cuales se encumbraba nuevamente la cordillera. Tres altos picos de tinte rojizo de la misma forma de La ‘Aguja de Cleopatra’, constituían un aspecto sobresaliente en el paisaje”.

El nombre del monumento natural lo designó Douglas por la similitud de los tres obeliscos ordenados a esculpir por el Faraón Tutmosis II en el Siglo XVI antes de nuestra era y además por la gran admiración que le tenía a la Faraona Cleopatra y que tenía una deslumbrante destreza intelectual y educación, realizando sus estudios superiores en el Museion y Biblioteca de Alejandría, estudiando la clásica griega y romana, retórica, filosofía, matemática y astronomía. Era políglota, sabía egipcio, griego, arameo y latín. Tenía habilidades diplomáticas, destacada almirante naval y estratega militar, que lideró sus propias fuerzas navales en momentos críticos para la defensa de Egipto. En tanto, Caroline Douglas Clayton posteriormente se publicó bajo los seudónimos de “Darling” en poesía y los libros de aventuras con “Lady Florence Dixie”.

La maestra Florence Douglas Clayton fue también muy defensora de la educación corporal, deportiva y la protección a los animales, en particular la llevó a adoptar un perro vagabundo que acogió en la ciudad de Punta Arenas, en la Patagonia. La educadora escribió otro libro bajo el titulo “Los horrores del deporte”, donde argumentó en contra de la caza de animales salvajes. Tanto es así que llegó a ser vicepresidenta de la Asociación Vegetariana de Londres, Inglaterra. Fomentó el balompié. “El Fútbol es el pasatiempo de todos que garantizara la salud y ayudará a destruir ese monstruo de cabeza de hidra que es el vestido actual de la mujer”, afirmó Douglas. Estimuló en la educación la práctica del fútbol femenino profesional, algo muy adelantado para su época; buscando además acabar con los corsé y con los largos ropajes que tenían que llevar las mujeres del siglo diecinueve. “Me uní al equipo de fútbol con la firme determinación de demostrarles al mundo que las mujeres no son criaturas ornamentales e inútiles que los hombres han imaginado; no hay ninguna razón por el que las mujeres no puedan jugar fútbol y jugarlo bien”.

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