Pingüino
Mientras en Santiago se ajustan discursos sobre política ambiental y se explican decisiones que en Magallanes suelen dejar más preguntas que certezas, acá la escena en el Día del Trabajador fue bastante más directa: alguien se puso el pingüino y salió a marchar. No a medias: traje completo, cierre hasta arriba, visibilidad reducida y movimiento a pulso. Y aun así, completo toda la ruta. Una acción que atrajo más atención que cualquier campaña de turismo.




