Con honores militares y la entrega de la bandera a su hermano despidieron a exsuboficial que llevaba tres semanas fallecido
En una fría tarde que penetraba los huesos y con honores de reglamento, este miércoles fueron despedidos en el Cementerio Municipal Sara Braun, los restos del sargento primero en retiro del Ejército, Rigoberto Mauricio Vargas Ríos, quien a los 69 años falleció en la soledad y abandono en la casa que arrendaba en calle Capitán Guillermos esquina pasaje Ateliti, villa Selknam I. El hallazgo del cuerpo que presentaba un avanzado estado de descomposición, fue realizado por una patrulla de Carabineros, el pasado domingo 3 de mayo. Sin embargo, la autopsia estableció como fecha del deceso, el día 12 de abril, vale decir tres semanas antes.
La víctima arrastraba una enfermedad renal crónica en hemodiálisis, a lo que fue atribuido la causa inmediata del deceso, sumado a las secuelas que había dejado en él un accidente cerebrovascular.
Si bien tenía familiares directos en la ciudad, desde Temuco debió viajar su hermano Jorge Vargas Ríos para realizar los trámites ante el Servicio Médico Legal y así poder retirar el féretro, lo que ocurrió este martes, siendo trasladado hasta el salón de la Funeraria Corazón de Jesús, donde se realizó su velorio hasta poco antes de las 14 horas de este miércoles, para posteriormente ser ingresado al Cementerio Municipal.
Luego de un responso oficiado en la capilla del camposanto y en medio del toque de clarín, el cortejo fúnebre -integrado por una delegación de suboficiales de la Quinta División de Ejército y directorio y socios del Círculo de Suboficiales en Retiro- avanzó hasta frente al crematorio, donde se dio paso a los discursos.
En primer lugar, intervino Noel Valenzuela Levancini, presidente del Círculo de Suboficiales Mayores y Suboficiales en Retiro del Ejército, quien hizo un repaso de la carrera militar de su camarada, lamentando su fallecimiento, “especialmente bajo las dolorosas circunstancias en que ocurrió, producto de vivir solo y ciertamente hasta en el abandono”.
Rigoberto Vargas nació en Talcahuano un 22 de septiembre de 1956, siendo el segundo de 8 hermanos. Ingresó a la Escuela de Suboficiales de Ejército en febrero de 1979, egresando como joven clase con el grado de cabo segundo en el escalafón de abastecimiento a fines del año 1980, siendo destinado al Regimiento de Ingenieros Nº5 Punta Arenas, unidad donde cumplió satisfactoriamente con los cargos asignados. Posteriormente es destinado a cumplir servicios en el Regimiento de Telecomunicaciones Nº5 Patagonia, donde se desempeñó como estafeta. En 2002 pide su retiro voluntario del Ejército, tras completar 24 años de servicios, retirándose con el grado de sargento primero.
“Nosotros como excamaradas podemos señalar con honestidad y en su justa medida, que el sargento primero Rigoberto Vargas fue una persona de un carisma especial, alegre cuando se debía ser alegre y riguroso cuando la ocasión así lo ameritaba, destacándose también por su sentido humano”, realzó Valenzuela, concluyendo en su intervención que “nos queda el sabor amargo como autocrítica, de no haber estado más pendiente de sus necesidades”.
A continuación, vino el homenaje del suboficial mayor Luis Alvarado Chacón, a nombre del Batallón de Telecomunicaciones Nº5 Patagonia, quien destacó que a lo largo de sus 24 años de servicios el sargento primero Vargas Ríos “demostró siempre responsabilidad, un espíritu de servicio y un profundo sentido del deber”, señalando que su trayectoria militar estuvo estrechamente ligada al Regimiento de Telecomunicaciones, “unidad en la que dejó una huella de trabajo y esfuerzo hacia sus camaradas, subordinados y superiores”. Igualmente, el Ejército reconoció su dedicación y méritos con importantes condecoraciones.
Acto seguido, el mismo suboficial mayor hizo entrega del emblema nacional al hermano del fallecido, Jorge Vargas, para sellar el homenaje con una salva de disparos de fusilería en su memoria.
La ánfora con las cenizas del extinto sargento Rigoberto Vargas será llevada por su hermano a Temuco en los próximos días.




