Necrológicas
  • – José Benito Garcés Sanhueza
  • – Daniel Alberto Freire Ríos

Vivienda digna y respeto vecinal

Por La Prensa Austral Miércoles 20 de Mayo del 2026

Compartir esta noticia
30
Visitas

La entrega de nuevas viviendas siempre es una de las noticias más esperanzadoras para Magallanes. Detrás de cada llave entregada hay años de esfuerzo, ahorro, espera e incertidumbre de familias que soñaban con un hogar propio en una región donde el acceso a la casa propia sigue siendo complejo y costoso. Por eso, cada nuevo conjunto habitacional representa estabilidad, arraigo y la posibilidad de proyectar un futuro.

Sin embargo, junto con celebrar estos avances, también resulta valioso detenerse en un aspecto que muchas veces queda relegado a un segundo plano, cual es la convivencia entre vecinos. En medio de la emoción de una reciente entrega de viviendas, uno de los nuevos residentes hizo un llamado sencillo, pero profundamente necesario al instar a los próximos pobladores de los conjuntos habitacionales respetarse, convivir en armonía y construir comunidad.

No se trata de una frase menor. Vivir en comunidad implica desafíos diarios. Significa comprender que el bienestar individual también depende del bienestar colectivo. Que el ruido excesivo, el descuido de los espacios comunes, los conflictos innecesarios o la falta de consideración terminan deteriorando aquello que con tanto esfuerzo se consiguió.

Este llamado nos hace añorar la convivencia de respeto y buena vecindad que nuestros padres y abuelos desarrollaron durante las primeras décadas de Punta Arenas. Era habitual conocer a las familias que vivían en la cuadra, saludar a los vecinos, cuidar a los niños y las niñas de todos y también preocuparse de aquellos adultos mayores que podían estar enfermos o quedaban solos. Lo mismo respecto de limpiar el entorno, barrer la vereda y librarla de pastizales y basura.

Lamentablemente, los cambios sociales y la vida más individualista han mermado dicha sana convivencia.

Por ello, las nuevas poblaciones y barrios tienen hoy la oportunidad de nacer con otro espíritu. Uno basado en el respeto mutuo, la colaboración y el sentido de pertenencia. Porque una vivienda digna pierde parte de su valor cuando el entorno se transforma en un espacio hostil o inseguro. En cambio, cuando existe buena convivencia, los barrios crecen más unidos, más seguros y con mejores perspectivas para las futuras generaciones.

Magallanes necesita seguir avanzando en soluciones habitacionales, sin duda. Pero también necesita fortalecer el tejido social que sostiene a sus comunidades. El desafío no termina cuando se entregan las llaves; recién comienza una nueva etapa, donde cada vecino tiene la responsabilidad de aportar a una convivencia sana y respetuosa.

En tiempos donde muchas veces predominan las divisiones y la desconfianza, escuchar a un vecino pedir respeto y unidad resulta tan importante como la obra misma.

Pin It on Pinterest

Pin It on Pinterest