Colonoscopías y endoscopías, el cuello de botella: por qué los cánceres digestivos son los más rezagados en Magallanes
Cuando Ariela Vera, jefa del Departamento de Integración y Gestión de la Red Asistencial del Servicio de Salud Magallanes, explica por qué el cáncer colorrectal tiene sólo un 34,6% de avance y el de pulmón apenas un 28,2%, la respuesta no es simple: es una cadena.
Las cifras corresponden a las respuestas y avances que lleva el Servicio de Salud Magallanes respecto de la Alerta Sanitaria Oncológica, informando que a la fecha se ha logrado la resolución del 63% de los casos identificados con atrasos en sus tratamientos y garantías de oportunidad. El despliegue ha sido netamente con los recursos de la red regional, dado que la inyección de recursos extraordinarios para la emergencia sanitaria aún no llegan.
“Para poder partir por una confirmación diagnóstica de cáncer colorrectal necesitamos una colonoscopía. Para el gástrico, una endoscopía. Esos procedimientos requieren especialistas, equipamiento y que el paciente llegue bien preparado. Si llega mal preparado, la hora se pierde y hay que reagendar. Y con la cantidad de box que tenemos hoy en día para la demanda, seguimos quedando muy por debajo”, sostuvo.
El problema se profundiza en el paso siguiente: si la colonoscopía o endoscopía detecta una lesión, se toma una biopsia. Esa biopsia va a anatomía patológica. “Afortunadamente en mayo se incorporó un nuevo patólogo en el hospital, por lo tanto hoy tenemos tres. Pero aún así, teniendo tres patólogos para la demanda que hay -no sólo pacientes oncológicos sino todo lo que requiere biopsia- igual están sobredemandados”, señaló Vera.
En contraste, los cánceres con mejor desempeño son los que dependen de prestaciones más resolutivas o con menor carga de procedimientos previos: cervicouterino lleva un 97,1% de avance, mama un 86,1% y gástrico un 76,6%.
Cuatro pacientes
a Santiago
Ante la consulta sobre derivaciones fuera de la región, Vera fue precisa: en el marco de la alerta, Fonasa evaluó la posibilidad de que pacientes magallánicos con colonoscopías pendientes se atendieran en la Clínica UC-Christus en Santiago. De todos los pacientes consultados, sólo cuatro aceptaron. “Para los demás significa un desarraigo frente a un proceso que es delicado, costos de bolsillo para alojamiento que el servicio no puede asumir. Es complejo”, reconoció.
La solución principal sigue siendo local: un convenio con Red Salud Punta Arenas para colonoscopías, que está en proceso de licitación y quedará sujeto al financiamiento nacional una vez que lleguen los recursos.
El desafío de encontrar
a los enfermeros
Otro flanco que la entrevista reveló es la dificultad para contactar a los 340 pacientes del universo inicial. El equipo del hospital ha recurrido a llamadas telefónicas, visitas domiciliarias y cartas certificadas. Algunos pacientes ya no están en la región y el servicio debió transferir sus casos al lugar donde residen. Otros tienen números desactualizados.
“La experiencia nos ha demostrado que uno llama y llama, y a veces el número no contesta o ya no existe. Lamentablemente hay prestaciones tan acotadas que ese paciente sigue en espera”, señaló Vera, quien renovó el llamado a la comunidad a actualizar sus datos en el Cesfam y a llamar a Salud Responde al 600 360 7777 ante cualquier duda sobre una garantía pendiente.




