La armonía y los acuerdos para mejorar vuelven a organización del Gran Premio
Una serie de reuniones con miras a volver a hacer que el Gran Premio de la Hermandad Chilena-Argentina en Tierra del Fuego vuelva a ser un evento sólido, han sostenido en los últimos meses y semanas directivos de la Asociación Deportiva Local Fueguina de Automovilismo (Adelfa), organizador de la carrera de este año a realizarse en agosto próximo -que parte y retorna a Porvenir-, con su par de la parte argentina en la organización, el Automóvil Club de Río Grande (ACRG).
Han sesionado con autoridades de Frontera, Aduanas, Policía Internacional y Migraciones de los dos países, que permitieron acordar mejoras para el paso desde un territorio a otro durante la 51ª edición de la prueba “tuerca”.
Desde ambas instancias han calificado las reuniones como “armónicas, con buenos acuerdos y muy positivas”, ya que uno de los puntos fuertes ha sido garantizar un correcto operativo fronterizo durante el desarrollo de la competencia. Entre los cambios de la carrera, se confirmó en el lado argentino que el tramo entre Chorrillos y la frontera con Chile permanecerá cerrado al tránsito particular mientras se corra la prueba.
También se busca ordenar y unificar criterios para evitar inconvenientes de control fronterizo, tanto del lado argentino como chileno, para las funciones de los auxilios y traslado de repuestos para los autos de carrera.
Es así que se podrá transportar hasta 6 neumáticos por binomio, 120 litros de combustible en bidones “homologados” y un tambor vacío de 200 litros. Se esperan nuevos acuerdos en nuevas reuniones online entre los dirigentes de los dos países, como gestionar caminos y predios por donde atravesará la competencia.




