“Siempre nos prometen lo mismo”, reclaman los vecinos del sector “La Picada” que esperan alcantarillado hace más de 20 años
Ocho familias del pasaje “La Picada”, ubicado en Avenida Eduardo Frei casi frente a calle General Juan Salvo, reclaman que llevan más de dos décadas esperando una solución definitiva al problema de alcantarillado y acceso al agua potable. La situación, aseguran, se ha visto marcada por reiterados anuncios y compromisos incumplidos por parte de distintas autoridades a lo largo de los años. “Siempre nos dicen que ahora sí se va a hacer, pero pasan los años y seguimos igual”, relató Leonarda Escobar, una de las afectadas.
El presidente del Centro Hijos de la Comuna de Ancud, Baldomar Maldonado Ampuero, explicó que el asentamiento existe desde 1995 y que el problema sanitario se arrastra desde hace más de 20 años. Según indicó, las familias debieron instalar fosas sépticas y recurrir a soluciones improvisadas para enfrentar la falta de alcantarillado.“Hemos golpeado muchas puertas. Han venido alcaldes, gobernadores y funcionarios. Todos dicen que el proyecto avanza, pero aún no pasa nada”, planteó.
El dirigente recordó que hace aproximadamente seis años invitaron al alcalde de Punta Arenas a visitar el sector durante un aniversario del centro comunitario, instancia donde se les habría señalado que el problema tendría pronta solución. Posteriormente, sostuvieron reuniones con el gobernador regional Jorge Flies y equipos de infraestructura del Gobierno Regional, quienes también comprometieron avances.
Sin embargo, los vecinos aseguran que las promesas se han repetido durante años sin resultados concretos. “Nos han dicho durante mucho tiempo que la plata estaba y que no nos preocupamos, pero seguimos esperando”, afirmó Maldonado.
Entre fosas, bidones
y agua lluvia
Actualmente, las familias deben asumir altos costos para vaciar las fosas sépticas, llegando a pagar hasta 90 mil pesos por limpieza. Otros vecinos dependen de bidones de agua o incluso del almacenamiento de agua lluvia para cubrir necesidades básicas; y a su vez también depender de la cooperación entre residentes del sector. “Yo junto agua de lluvia para el baño y tengo que ir donde mi hija para poder bañarme o lavar ropa”, comentó Escobar.
Uno de los principales obstáculos, según explican los residentes, ha sido la constante burocracia y las observaciones administrativas que han retrasado el proyecto. También apuntan a que el bajo número de familias afectadas habría dificultado la priorización de la iniciativa.
Vecinos mantienen cautela ante nuevo anuncio
Durante los últimos días, vecinos sostuvieron nuevas reuniones en el Gobierno Regional, donde se les ha informado -según los vecinos- que los recursos finalmente habrían sido liberados y que la iniciativa ya estaría en manos de Aguas Magallanes para el proceso de adjudicación.
El monto destinado alcanzaría los 160 millones de pesos, recursos que permitirían concretar la conexión al alcantarillado desde el pasaje hasta la matriz ubicada en Avenida Frei.
Pese al nuevo anuncio, la comunidad mantiene cautela debido a la larga espera y a las reiteradas promesas realizadas durante años. “Uno ya no sabe si creer o no. Han sido demasiados años escuchando lo mismo”, expresó una residente del sector. Mientras esperan una solución definitiva, las familias continúan enfrentando diariamente problemas sanitarios básicos en pleno sector urbano de la ciudad.




