“Magallanes cuenta con un tremendo hospital, con muchos especialistas que necesitan un lugar para trabajar en el ámbito privado”
– El máximo ejecutivo de la red privada de salud explicó el plan de inversiones para los próximos 18 a 24 meses y por qué apuestan por convertir la actual clínica en un centro con servicios quirúrgicos y de hospitalización.
La oportunidad de tomar el control de la Clínica Imet se originó en Magallanes y no como una iniciativa de Andes Salud. El gerente explicó que el acercamiento se dio tras un diagnóstico que no difería mayormente del de otras regiones, marcado por problemas de gestión y dificultades financieras. En ese contexto, la evaluación interna concluyó que un proyecto de salud privada bien administrado en la región tenía alto potencial de éxito, considerando las brechas de atención existentes y la infraestructura de primer nivel con la que ya contaba el recinto.
Andes Salud asumió el control el 27 de marzo de este año y, actualmente, su principal foco está en la estabilización financiera de la operación. La proyección es que 2026 sea el año de consolidación, aunque desde la compañía estiman que ese proceso podría acelerarse gracias a la recuperación progresiva de la confianza. Uno de los principales desafíos heredados ha sido precisamente la pérdida de confianza de los equipos médicos, reflejada en deudas pendientes —ya pagadas en un 92%— y en la salida gradual de especialistas, lo que impactó en la continuidad de la atención y derivó en la migración de pacientes hacia otros centros.
En entrevista con El Magallanes, Gonzalo Grebe, gerente general de Andes Salud, explicó paso a paso el aterrizaje de este gigante de la salud privada en la región.
El proyecto más ambicioso de Andes Salud en Magallanes es la transformación del actual centro médico en una clínica de alta complejidad, con servicios quirúrgicos y de hospitalización. Para avanzar en esa línea, la empresa ya adquirió un terreno colindante de 3.360 metros cuadrados, que permitirá la futura ampliación de la infraestructura.
Desde la compañía proyectan que, si los planes avanzan según lo previsto durante este año, las nuevas inversiones podrían comenzar a anunciarse a partir del próximo. La iniciativa más relevante corresponde justamente a la expansión de la clínica, cuyo inicio de obras se estima dentro de los próximos 18 a 24 meses. El objetivo de fondo es que los habitantes de Magallanes puedan resolver de manera integral sus problemas de salud en la región, sin necesidad de trasladarse a otros centros del país.
Nuevos servicios en junio
En paralelo al proyecto de ampliación, la clínica prepara una serie de mejoras de corto plazo. A partir de junio, se contempla la internalización del servicio de toma de muestras de laboratorio, que hasta ahora era operado por una empresa externa. Este cambio irá acompañado de la habilitación de un nuevo espacio, más amplio y cómodo para los pacientes.
La medida permitirá, además, que los exámenes se realicen en el mismo centro donde los usuarios son atendidos, integrando la información directamente a sus fichas clínicas y mejorando la continuidad del proceso diagnóstico.
A esto se suma la reciente incorporación de un nuevo ecógrafo, en el marco de las primeras inversiones tecnológicas tras la toma de control. La clínica cuenta también con un resonador magnético Siemens Magnetom 3 Tesla, considerado el equipo más avanzado de la región en su tipo.
Magallanes se integra a la red Andes Salud, presente en Calama, Talca, Chillán, Concepción, Los Ángeles, Puerto Montt y Ancud. “En Puerto Montt vamos a contar ahora con el servicio de radioterapia, lo que para nosotros es muy relevante. Para Magallanes, la distancia con Puerto Montt es la mitad que con Santiago, lo que va a permitir acceder a diagnósticos y tratamientos complejos de manera mucho más oportuna y humana”, explicó.
En Puerto Montt, la radioterapia será además el primer equipo de esa especialidad en la región; antes los pacientes debían trasladarse a Santiago o, en algunos casos, el Servicio de Salud los derivaba a Bariloche.
Convenios con la Umag
Sobre los desafíos para atraer especialistas a una región extrema, Grebe planteó una mirada distinta a la habitual, destacando que Magallanes cuenta con un hospital de alto nivel y con profesionales que requieren espacios para ejercer también en el ámbito privado. En ese contexto, afirmó que la clínica busca posicionarse como una alternativa para ese desarrollo. “Magallanes cuenta con un tremendo hospital, con muchos especialistas que necesitan un lugar para trabajar en el ámbito privado. Nosotros esperamos ser una buena alternativa para ellos”, señaló.
Agregó además que, desde la pandemia, se ha observado una mayor movilidad de médicos que dejan Santiago para instalarse en regiones, motivados por la posibilidad de ejercer una medicina de calidad en otros territorios.
En materia de formación, el ejecutivo abrió la posibilidad de establecer convenios con la Universidad de Magallanes, que recientemente puso en marcha sus primeros programas de especialidades médicas. “Tenemos toda la voluntad de tener estos acercamientos con la universidad para facilitar nuestras instalaciones, para que los médicos, las enfermeras y los profesionales en formación de especialidades puedan capacitarse en esta clínica. A nosotros nos interesa que esos profesionales trabajen con nosotros”, precisó.
La apuesta por Fonasa
Pese a tratarse de un proyecto privado, Grebe recalcó que el principal foco de atención de la clínica es la población afiliada a Fonasa. En esa línea, destacó la existencia de convenios vigentes que permiten el acceso a prestaciones diagnósticas, de laboratorio y radiología. “Tenemos convenios con Fonasa. Todos los servicios —parte diagnóstica, laboratorio, radiología— operan en convenio. Todo el mundo puede elegir dónde atenderse”, afirmó.
El gerente también valoró la continuidad del convenio con la Tarjeta Punta Arenas del municipio, el cual se ha mantenido pese al cambio de administración local. En ese sentido, subrayó que la estrategia es fortalecer y ampliar estos acuerdos, más que restringirlos. “La idea es ampliar los convenios, no cortarlos”, precisó.
Respecto de la relación con el Servicio de Salud Magallanes, reconoció que las conversaciones se encuentran en una etapa preliminar, aunque manifestó disposición a desarrollar iniciativas conjuntas. “En las regiones, la complementariedad público-privada se da de forma bastante natural. Estamos a disposición del Servicio de Salud para buscar proyectos en conjunto”, afirmó.
El crecimiento de Andes Salud
Andes Salud nació en 2018 tras asumir el control de cuatro clínicas regionales que arrastraban dificultades financieras. A partir de ese proceso, la compañía impulsó un plan de estabilización y definió un propósito que guía sus inversiones: desafiar las barreras geográficas mediante el acceso a medicina y tecnología de vanguardia en regiones.
“En las regiones hay carencia de servicios, carencia de especialistas, la gente muchas veces tiene que moverse de su región para resolver sus problemas de salud”, planteó Grebe.
Bajo esa lógica, la red ha impulsado distintas iniciativas orientadas a reducir esas brechas, como la instalación del primer robot Da Vinci fuera de Santiago, en Concepción, la renovación de equipamiento en sus centros con resonadores y escáneres de estándar capitalino, y la incorporación de tres equipos PET-CT en regiones, clave para el diagnóstico oncológico.
Actualmente, el grupo avanza en la construcción de dos búnkeres de radioterapia en Concepción y Puerto Montt, junto con su expansión hacia Magallanes. “Esto se hace viable en la medida en que existe complementariedad con el sistema público. Y en regiones esa complementariedad se da de forma bastante natural”, concluyó.




