Necrológicas

“Diario de la Goleta Ancud” Nicolás Anrique R.

Por Marino Muñoz Aguero Domingo 31 de Mayo del 2026

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En las primeras décadas del siglo XIX, el estrecho de Magallanes se transformó en vía de tránsito para la incipiente navegación a vapor, concitando el interés de potencias extranjeras. Esta virtual amenaza generó la preocupación del Estado chileno y de Manuel Bulnes —Presidente de la República en el decenio 1841-1851—, quien decidió tomar posesión de la vía marítima y territorios adyacentes. Bulnes instruyó al intendente de Chiloé, Domingo Espiñeira, para que organizara la expedición, que finalmente salió el 23 de mayo de 1843 desde el puerto de San Carlos de Ancud, para no despertar las sospechas de los foráneos interesados. Se seguían de esta forma las recomendaciones que, desde 1836 y en su exilio en Perú, planteaba Bernardo O’Higgins, relativas a la conveniencia de poblar los territorios australes de Chile, lo que dejó plasmado en sendas comunicaciones epistolares con diversos personeros, entre ellos el mismo presidente Bulnes.

El viaje se realizó en la goleta de guerra Ancud, de dos mástiles, casco de madera, desplazamiento de 27 toneladas, una brújula como único instrumento de navegación y dos cañones como aparejo. La tripulación sumaba veintitrés integrantes, entre ellos John Williams Wilson, capitán inglés al servicio de Chile, quien firmaba como Juan Guillermos; el naturalista prusiano Bernardo Philippi; y el joven Luis Williams, hijo del capitán. Efectivos de la Armada completaban la dotación, mayoritariamente oriundos de la Isla Grande de Chiloé, y dos de ellos con sus esposas: Ignacia Leiva y Venancia Elgueta.

Luego de casi cuatro meses de navegación en condiciones extremadamente adversas, la noble goleta ancló en la costa norte de la Punta Santa Ana el 21 de septiembre de 1843. Su tripulación bajó a tierra, se enarboló el pabellón nacional y, a nombre de la República, se tomó posesión del estrecho y del amplio territorio colindante.

El texto que hoy reseñamos da cuenta del trabajo del bibliógrafo chileno Nicolás Anrique R., quien en 1901 publicó por primera vez el diario en el cual el capitán Guillermos dejó testimonio de la travesía. Para cumplir su cometido, Anrique cotejó documentos originales (diario y planos) que estaban en el archivo de la Oficina Hidrográfica de Valparaíso, con el borrador que le facilitara el entonces contraalmirante de la Armada Chilena Juan Williams Rebolledo, hijo del capitán Juan Guillermos.

El libro se divide en secciones: introducción redactada por Anrique, diario propiamente tal, seis apéndices con documentos, dos reseñas sobre Bernardo Philippi y un glosario.

La introducción está consagrada casi en su totalidad a la figura del capitán Guillermos (Bristol, Inglaterra, 1798 – Valparaíso, Chile, 1857). El diario propiamente tal combina pasajes narrados por Anrique con la transcripción fiel de la bitácora del capitán Juan Guillermos, desde el zarpe en San Carlos de Ancud el 23 de mayo de 1843 hasta la recalada en dicha localidad en viaje de retorno el 5 de diciembre del mismo año. Es una relación detallada, con fechas y horas, de las condiciones climáticas, la logística (repartición de raciones de alimentos, por ejemplo), tanto en los viajes de ida y retorno como en la llegada y estadía en el territorio austral, los viajes de exploración (en los cuales el naturalista Philippi era personaje clave) y la construcción de Fuerte Bulnes (primer asentamiento nacional en estas latitudes). El diario también registra la llegada de la fragata francesa Phaéton el 22 de septiembre y su posterior zarpe a Talcahuano el día 27. En el curso de esa estadía, los tripulantes franceses izaron la bandera de su país, hecho por el cual Guillermos protestó ante el capitán de la embarcación, además de izar el pabellón chileno. En cuanto al acto de Toma de Posesión del Estrecho de Magallanes y territorios adyacentes, se reproduce íntegramente el acta respectiva.

En suma, el Diario de la Goleta de Guerra Ancud da cuenta de aquella travesía —una de las mayores hazañas en la historia de la navegación— que afianzó la soberanía chilena en el austro y, a la vez, convirtió en pioneros de estas tierras a las chilotas y los chilotes que venían a bordo de la embarcación.

Nicolás Anrique R. (Santiago, Chile, 1864–1904) estudió en el Instituto Nacional, trabajó en la Biblioteca Nacional y en la Oficina Hidrográfica de la Marina de Chile. Entre sus obras más destacadas se pueden mencionar: Diario de la goleta Ancud (1901), Bibliografía marítima de Chile (1840-1894) y Ensayo sobre una bibliografía histórica y geográfica de Chile (1902).

“Diario de la Goleta Ancud”. Nicolás Anrique R. 1ª edición en Editorial Entrepáginas Ltda., Punta Arenas, Chile, 2026, 149 págs. (1ª ed. Imprenta, Litografía y Encuadernación Barcelona, Santiago de Chile, 1901).

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