“Me gustaría demostrar que desde el fin del mundo también se puede llegar lejos”
El destacado deportista magallánico Benjamín Gallardo Ordóñez continúa abriéndose camino con tranco firme en la esgrima, una disciplina donde el talento, la disciplina y la perseverancia son tan importantes como la técnica.
A sus 15 años, forma parte del programa Promesas Chile Nacional del IND y del Team Chile juvenil, integrando el grupo de deportistas con mayor proyección del país en la especialidad de florete.
Su crecimiento deportivo ha sido sostenido durante los últimos años. Actualmente compite en las categorías cadete (sub-18) y junior (Sub-20), enfrentándose regularmente a deportistas mayores que él y acumulando experiencia en los principales torneos nacionales e internacionales.
ACTUACIONES DESTACADAS
Entre sus resultados más destacados figura el tercer lugar del Ranking Nacional Precadete, mismo lugar que obtuvo en mayo pasado en la categoría cadete masculino por equipos, además de sus participaciones representando a Chile durante 2025 en el Campeonato Sudamericano de Lima y en la Copa del Mundo Cadete (sub-19) y Junior (sub-21) realizada en Perú, donde alcanzó el puesto 18 en la categoría menor, transformándose en el mejor chileno de la competencia y en uno de los primeros esgrimistas magallánicos en competir en un Mundial.
“Representar a Chile siempre fue un sueño para mí. Hoy ya lo he podido cumplir, pero quiero seguir haciéndolo durante muchos años más”, comenta.
PREPARACIÓN
Actualmente, Benjamín mantiene una exigente rutina deportiva que contempla cerca de 18 horas semanales de entrenamiento entre preparación física y trabajo específico de esgrima, compatibilizando el deporte de alto rendimiento con sus estudios en el Colegio Punta Arenas.
En esa línea, el respaldo del establecimiento educacional ha sido importante para el desarrollo deportivo del esgrimista. “El colegio me apoya mucho con respecto a los entrenamientos y viajes que tengo por la esgrima, lo que me permite realizar pruebas antes o después de las competencias y seguir avanzando en mis estudios”, explica.
Sin embargo, reconoce que el camino no siempre es sencillo para quienes practican deporte de alto rendimiento desde regiones extremas. “La falta de apoyo para muchos deportistas sigue siendo una dificultad. Muchas veces debemos realizar beneficios, actividades o buscar apoyo de nuestras familias para costear viajes e implementos deportivos”, apunta.
LA FAMILIA
Los sacrificios también forman parte de su proceso. “Me he perdido clases, cumpleaños familiares y momentos importantes con personas cercanas, pero entiendo que son parte del camino y siempre he sentido el apoyo de quienes me rodean”.
Ese respaldo tiene nombres propios: “Agradezco mucho a mi papá y a mi abuelo. Mi abuelo me llevó muchas veces a entrenar y me acompañó a competencias que recuerdo con mucho cariño. Mi papá ha estado conmigo en todo este proceso. Sin él no podría viajar ni practicar este deporte. Su apoyo es fundamental para mí”.
LO QUE VIENE
El presente de Benjamín sigue cargado de desafíos, partiendo por la segunda fecha del Ranking Nacional de Esgrima, en Antofagasta durante el fin de semana, para competir en las categorías sub-18 y sub-20 ante algunos de los mejores exponentes juveniles del país.
También debe integrarse al Concentrado Nacional de Esgrima que se desarrollará en Cartagena (Región de Valparaíso) entre el 30 de junio y el 9 de julio, instancia que reunirá a los mejores deportistas nacionales de la especialidad.
Finalizado este proceso participará inmediatamente en la tercera fecha del Ranking Nacional, programada entre el 10 y el 12 de julio, permaneciendo además una semana adicional en Santiago para continuar su preparación deportiva.
PROMESAS CHILE
Parte importante de este crecimiento ha sido el trabajo realizado junto al equipo multidisciplinario del Programa Promesas Chile. “Estoy muy agradecido del programa porque ha sido un gran aporte para mi desarrollo. No sólo en lo técnico, sino también en lo físico, psicológico y nutricional. Tenemos un equipo muy completo que nos ayuda a ser mejores deportistas y mejores personas”.
El joven destaca especialmente el apoyo permanente del Instituto Nacional de Deportes y de los profesionales que forman parte de su proceso.
Preparadores físicos, nutricionistas, psicólogos deportivos, médicos, kinesiólogos y su entrenador formador, Eduardo Rodríguez, conforman el equipo que acompaña diariamente su crecimiento como deportista de alto rendimiento. “Todos han sido muy importantes para mí. Gracias a ellos he podido seguir avanzando y mejorando cada año”, enfatiza el deportista.
APUNTA ALTO
Benjamín tiene la mirada puesta en el futuro, pero siempre con los pies sobre la tierra. “Quiero seguir mejorando como esgrimista y como persona. Mi objetivo es clasificar a más campeonatos sudamericanos y panamericanos para seguir representando a Magallanes y a Chile”.
Cuando piensa en lo que viene, tiene una meta muy clara. “Me gustaría convertirme en un ejemplo para los deportistas de la región y demostrar que desde el fin del mundo también se puede llegar lejos”.
“La esgrima -subraya- me ha enseñado que con esfuerzo uno puede cumplir sus sueños, que se aprende mucho más de las derrotas que de las victorias y que cuando realmente te apasiona algo, puedes llegar tan lejos como te lo propongas”.




