León XIV congrega a 40 mil fieles en Barcelona y enfrenta críticas por abusos en la Iglesia
El papa León XIV vivió este martes una multitudinaria jornada en Barcelona, segunda etapa de su viaje apostólico por España, marcada por encuentros pastorales, mensajes de unidad, llamados a la paz y una vigilia de oración que congregó a cerca de 40 mil personas en el Estadio Olímpico Lluís Companys de Montjuïc.
El pontífice llegó durante la mañana al aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat procedente de Madrid y fue recibido por el arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella. Su primera actividad oficial fue en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia, donde presidió el rezo de la Hora Media y pronunció una homilía alternando el castellano y el catalán.
Ante cientos de fieles reunidos en el histórico templo, León XIV insistió en la necesidad de construir puentes de diálogo en una sociedad cada vez más polarizada. “Queremos ser testigos de unidad, acogida, concordia y paz”, expresó, subrayando la importancia de enfrentar las divisiones sociales y los conflictos internacionales desde la fraternidad y el respeto mutuo.
Durante su permanencia en la capital catalana también sostuvo reuniones con autoridades civiles y religiosas. Entre ellas destacó una audiencia privada con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, quien le entregó diversos obsequios relacionados con la historia y la identidad cultural de Cataluña.
Uno de los momentos más significativos de la jornada se desarrolló en el Estadio Olímpico, donde el Papa llegó a bordo del papamóvil en medio de una ovación de miles de asistentes. Durante la vigilia abordó temas como la salud mental, especialmente entre los jóvenes, calificándola como un problema creciente que requiere una respuesta más decidida por parte de la sociedad y los sistemas de salud.
Sin embargo, la visita también estuvo acompañada por críticas. Cerca de un centenar de personas participó en una manifestación convocada por organizaciones laicistas como la Fundació Ferrer i Guàrdia, Europa Laica y Ateus de Catalunya. Los manifestantes cuestionaron el carácter institucional otorgado al viaje papal y pidieron reforzar la separación entre el Estado y la Iglesia Católica. Aunque la convocatoria tuvo una repercusión limitada frente a la masiva asistencia a los actos religiosos, reflejó la persistencia de sectores críticos respecto del papel de la Iglesia en la vida pública.
Otro de los temas presentes durante la visita fue la situación de las víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero. El lunes, en Madrid, León XIV sostuvo una reunión privada con seis sobrevivientes vinculados a iniciativas de reparación impulsadas por la Iglesia, ocasión en la que reiteró su compromiso de combatir lo que calificó como una “plaga” y avanzar hacia una institución más segura y transparente.
No obstante, algunas agrupaciones de víctimas manifestaron su descontento por no haber sido consideradas en los encuentros oficiales. Entre las voces críticas destacó la de Miguel Hurtado, primer denunciante público de los abusos ocurridos en la Abadía de Montserrat, quien cuestionó que el pontífice no escuchara a víctimas ajenas a los programas eclesiales de reparación. Las demandas de verdad, justicia y reparación continuaron así presentes durante la visita, recordando que el desafío de enfrentar los abusos sigue siendo uno de los temas más sensibles para la Iglesia Católica.
La agenda de León XIV continuará este miércoles en Cataluña con nuevas actividades pastorales y encuentros con comunidades locales, antes de proseguir su recorrido por otras regiones de España.




