Bonnie Tyler murió a los 75 años tras una grave complicación médica
La cantante galesa Bonnie Tyler, una de las voces más reconocidas del pop y el rock de las décadas de 1970 y 1980, falleció a los 75 años luego de enfrentar durante varias semanas un complejo cuadro de salud que terminó con su vida en un hospital de Portugal.
La noticia fue confirmada este jueves 9 de julio por su familia y equipo a través de un comunicado publicado en su página oficial, donde señalaron que la intérprete de “Total Eclipse of the Heart” murió “inesperadamente” mientras recibía tratamiento por una enfermedad que no fue detallada inicialmente.
“Estamos desconsolados al anunciar que Bonnie falleció anoche en un hospital de Portugal como resultado de la enfermedad por la que estaba siendo tratada”, indicaron sus cercanos, quienes además solicitaron privacidad para enfrentar el duelo.
Los problemas médicos de la artista comenzaron tras un viaje a Portugal, país donde mantenía una segunda residencia. Según reportes de medios británicos, Tyler había presentado fuertes dolores abdominales y previamente se había sometido a exámenes médicos en Londres, aunque estos no habían permitido determinar con claridad el origen de sus molestias.
Ante el agravamiento de sus síntomas, fue trasladada de urgencia a un hospital de Faro, donde los especialistas detectaron una perforación intestinal, una condición que obligó a realizar una cirugía de emergencia. Sin embargo, la intervención desencadenó una serie de complicaciones que mantuvieron a la cantante internada durante semanas.
En mayo, sus representantes informaron que la artista permanecía hospitalizada tras la operación. Posteriormente, medios locales señalaron que había sido sometida a un coma inducido mientras se encontraba en la unidad de cuidados intensivos.
El 15 de junio, Tyler logró despertar, aunque continuaba en estado delicado debido a una grave infección derivada del procedimiento quirúrgico. Su portavoz confirmó entonces que ya no permanecía en coma, pero que seguía “muy enferma” y bajo atención médica especializada.
Algunos medios portugueses informaron que la cantante habría sufrido un paro cardíaco durante el proceso para retirarle el coma inducido, aunque esta situación nunca fue confirmada oficialmente por su familia ni por su equipo.
La enfermedad llegó pocos meses después de que Bonnie Tyler asegurara sentirse con energía para continuar sobre los escenarios. En una entrevista con la revista Hello!, la artista había destacado su buen estado físico y su intención de seguir realizando presentaciones junto a su banda.
“Todavía sigo rockeando sobre ese escenario con mi maravillosa banda y, si tienes salud, lo tienes todo”, había señalado la cantante, quien además contó que había superado problemas en sus rodillas gracias a un procedimiento médico.
Su último concierto fue el 19 de marzo en el Shepherd’s Bush Empire de Londres. Tras esa presentación, que calificó como una “noche fantástica”, tenía programadas nuevas fechas, pero varias actuaciones fueron suspendidas o aplazadas luego de su hospitalización.
Nacida como Gaynor Hopkins en Gales, Bonnie Tyler construyó una carrera de casi cinco décadas marcada por su inconfundible voz rasposa. Ese particular registro surgió después de una operación para remover nódulos en sus cuerdas vocales en 1976, intervención que terminó convirtiéndose en una de sus principales características artísticas.
Su salto internacional llegó con canciones como “Lost in France” e “It’s a Heartache”, aunque alcanzó la fama mundial en 1983 con “Total Eclipse of the Heart”, balada escrita y producida por Jim Steinman que llegó al primer lugar de las listas en varios países y se transformó en un clásico del pop. A esa canción se sumaron otros éxitos como “Holding Out for a Hero”, incluida en la banda sonora de la película Footloose.
Con su fallecimiento desaparece una de las voces más emblemáticas de una generación que convirtió sus canciones en himnos que, décadas después, continúan vigentes.




