Entre la densificación y la expansión: actores clave definen prioridades del nuevo Plan Regulador de Punta Arenas
- El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, Regional Magallanes, Cristóbal Bascuñán coincidió en que el anteproyecto tiene “oportunidades de mejora” en temas de altura y densidad, advirtiendo que, actualmente, “la norma no hace atractivo” el cambio y la renovación urbana en sectores deteriorados.
Autoridades, gremios y expertos coinciden en que la ciudad de Punta Arenas se encuentra en una etapa crítica de su planificación. Mientras el municipio proyecta finalizar el proceso administrativo en 2027, el debate se centra en cómo repoblar el centro y si es viable extender el límite urbano hacia el sector norte.
El proceso de actualización del Plan Regulador Comunal (PRC) de Punta Arenas ha entrado en su tercera etapa, denominada de anteproyecto, tras años de diálogos técnicos iniciados a fines de 2021. En un reciente encuentro organizado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), los protagonistas de esta transformación expusieron sus visiones sobre una herramienta que definirá el crecimiento de la comuna para las próximas décadas.
Alex Saldivia, director de Obras Municipales, precisó que el objetivo es terminar el proceso administrativo a mediados de 2027, para luego pasar a las aprobaciones de Contraloría, el Gobierno Regional y el Ministerio correspondiente. Según Saldivia, el desafío es lograr un equilibrio económico: “Hoy en día, todo un área urbana que tú quieras generar, también tiene que hacerse cargo la municipalidad respecto de todos sus contratos de servicios de mantención (…) hay un equilibrio que se realiza entre lo que queremos y cuál va a ser el escenario económico”.
Uno de los puntos más debatidos fue el concepto de densidad. El arquitecto y académico Luis Eduardo Bresciani aclaró que la densidad no se trata necesariamente de la altura de los edificios, sino del tamaño de los departamentos. “Densidades bajas excluyen a las personas de poder vivir en esos lugares. Densidades altas permiten que una ciudad sea más integrada socialmente y que finalmente el acceso a la vivienda se garantice”, explicó Bresciani, quien enfatizó la necesidad de “repoblar el centro” con familias que hoy son excluidas por la norma actual.
Frente a la postura de no extender los límites, el presidente del Colegio de Arquitectos de Magallanes, César Alvial, planteó una alerta sobre lo que ocurre fuera de la zona urbana y sugirió mirar hacia el norte. “Técnicamente hacia el sector norte siempre hay mayores factibilidades… de ahí viene el gas, el tema eléctrico, el tema sanitario se puede atacar de mejor manera hacia el norte versus el sector sur”, detalló Alvial, mencionando incluso el potencial de normar zonas hasta Cabo Negro o Chabunco.
Desde la CChC, su presidente local Cristóbal Bascuñán coincidió en que el anteproyecto tiene “oportunidades de mejora” en temas de altura y densidad, advirtiendo que, actualmente, “la norma no hace atractivo” el cambio y la renovación urbana en sectores deteriorados.
Borde costero
La propuesta municipal de permitir hasta 8 pisos en la Costanera fue calificada por Bresciani como un paso “en la línea correcta”, aunque sugirió que podría ser incluso más ambiciosa para asegurar que el estrecho sea un lugar activo y vivo, y no sólo una vía de transporte.
Asimismo, se destacó la incorporación de la protección de humedales y cauces naturales en el nuevo plan, un punto donde el Colegio de Arquitectos y la consultora han trabajado para evitar que se sigan perdiendo áreas naturales frente al avance inmobiliario.
Finalmente, el concejal Jorge Risco subrayó que, al estar en fase de anteproyecto, el instrumento es aún perfeccionable y requiere de una “mesa constante” para sociabilizar los avances con la comunidad. El consenso general es que Punta Arenas no puede permitirse otro plan desfasado, sino una hoja de ruta flexible que responda a las necesidades de sus habitantes.




