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  •  Ida Castillo Díaz

“Yo seré la niña del tarro”: la promesa de Avril Muñoz Páez que emocionó en la presentación de las Jornadas

Martes 21 de Julio del 2026

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Punta Arenas tiene una nueva embajadora y, aunque todavía no termina de creerlo, ya se ha transformado en el símbolo de la esperanza de la región. Avril Muñoz Páez, una niña de 9 años que llegó desde Venezuela en 2017 con un diagnóstico complejo y una mochila llena de sueños, fue presentada como el rostro de la trigésima novena edición de las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes a realizarse el 21 de noviembre, con el desafío de superar la recaudación final de la última versión: 1.354 millones de pesos.

La ceremonia, realizada en el Centro Cultural Claudio Paredes Chamoro, reunió a autoridades regionales y comunales, además de representantes de distintas organizaciones sociales, a funcionarios del Centro de Rehabilitación de Punta Arenas y por supuesto, a la familia de la pequeña embajadora, que no pudo contener la emoción al ver a Avril recibir la alcancía de manos de Maximiliano Fernández Villegas, el embajador saliente.

Hoy, con una sonrisa incombustible y una energía que contagia, fue designada la Niña Embajadora de las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes 2026. En la Escuela Especial y en los pasillos del Centro de Rehabilitación, Avril no es sólo una alumna o una paciente más. Cuando supo que tendrá que liderar la cruzada solidaria de este año, dijo risueña y picarona: “Ahhh, yo seré la niña del tarro” (en alusión a las alcancías), haciendo reír a toda su familia, terapeutas y profesores, quienes comprendieron que este año la campaña tiene el alma que necesita.

La historia de Avril no es cualquier historia. Es de esas que se cuentan en familia, que se repiten en las terapias y que, cuando se escuchan, invitan a creer que todo es posible. Diagnosticada a los seis meses con una malformación cerebral congénita llamada hipoplasia del cuerpo calloso, su familia emprendió el viaje al sur del mundo buscando un mejor porvenir. El padre, Antony Muñoz, arribó primero, en septiembre de 2017. Un mes después, Anaís, su madre, y la pequeña Avril aterrizaron en Punta Arenas.

Lo que encontraron fue más que un nuevo hogar: un sistema de salud que confirmó el diagnóstico inicial y sumó otro, la leucomalacia periventricular, una patología que afecta su movilidad. Pero también encontraron un Centro de Rehabilitación que, desde octubre de ese mismo año, se convirtió en su segundo hogar. Y en ese hogar, Avril no sólo ha recibido terapia; ha crecido, ha reído, ha avanzado. Hoy, con 9 años, es ella quien le recuerda a su mamá que tiene que ir a terapia, ella quien corre hacia las sesiones con una energía que contagia, ella quien, sin saberlo, se ha convertido en el símbolo de lo que la rehabilitación puede lograr.

Ceremonia

La presentación de las Jornadas 2026 no fue una ceremonia más. Fue un encuentro, un reencuentro, una celebración de lo que la comunidad magallánica es capaz de construir cuando se une. Una instancia que llegó con el traspaso simbólico de la alcancía. Maximiliano Fernández Villegas, embajador de la versión 2025, hizo entrega del tradicional recipiente a Avril con una mezcla de orgullo y emoción.

El presidente del Club de Leones Cruz del Sur, Francisco Barría Barrientos, se acercó a ambos con un presente en las manos, un gesto que no era un simple regalo, sino un abrazo institucional, un reconocimiento a lo que representan.

Detrás de la alegría de Avril hay una historia de esfuerzo colectivo. Anaís, su madre, se define como una mamá 24/7, una mujer que se multiplica a diario para compatibilizar el cuidado de su hija, la crianza de su hijo mayor, Marco, quien llegó a Chile a los tres años y ya es un magallánico más, y sus turnos de trabajo como garzona y cajera en locales comerciales de la ciudad.

Durante su infancia, el avance de Avril estuvo marcado por la constancia y el cariño de los profesionales. Para Avril, la terapia no es una obligación pesada. Al contrario, es el motor de sus días. Es ella quien, entusiasmada, le recuerda a su mamá: “¡Mamá, hoy me toca terapia, me vas a buscar!”, demostrando una resiliencia y unas ganas de superarse que inspiran a cualquiera.

La región se movilizará en las próximas semanas con un mismo propósito: apoyar el trabajo que día a día se realiza en los Centros de Rehabilitación y, en particular, continuar con la construcción del cuarto centro en Puerto Williams. Gracias al compromiso de la comunidad, hoy se avanza en esta obra que llevará esperanza y atención de calidad hasta el último rincón de la región. El llamado es a la solidaridad, a la generosidad, a recordar que cada aporte, por pequeño que sea, construye oportunidades.

El componente artístico y cultural también tuvo un lugar destacado en la presentación. El Conjunto Folclórico “Luceros del Confín”, dirigido por Jasnaya Lavalle, deleitó a los asistentes con un extracto de su cuadro “Voces del viento austral”.

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