Una “doble alerta” de virus respiratorios y un brote de norovirus tensiona la urgencia del Hospital Clínico
El Servicio de Urgencia del Hospital Clínico de Magallanes (HCM) atraviesa un aumento de consultas provocado por la coincidencia de dos fenómenos: el peak de virus respiratorios propio del final del invierno y un brote de norovirus, un agente gastrointestinal poco frecuente en esta época del año. Así lo explicó el coordinador de la campaña de invierno del recinto de salud, el doctor Ariel Figueroa, quien llamó a la comunidad a reservar la urgencia para los casos más graves.
Figueroa detalló que, tras un descenso de consultas durante las vacaciones de invierno, hacia fines de agosto se registró el alza esperada para esta época, encabezada por el virus respiratorio sincicial y la influenza A, con especial impacto en pacientes pediátricos. A ese cuadro, sin embargo, se sumó un elemento atípico: un brote de norovirus, que produce diarrea y vómitos y que suele presentarse en los meses cálidos. “Al haber esta combinación tanto de respiratorio más gastrointestinal, se está produciendo este aumento de consultas en la urgencia”, señaló el especialista, quien describió la situación como una “doble alerta”.
El médico fue enfático en un punto clave para descongestionar el sistema: no todos los casos deben atenderse en la urgencia hospitalaria. Explicó que ese servicio prioriza a los pacientes de mayor gravedad -aquellos con riesgo vital, problemas cardíacos o víctimas de accidentes- y que los cuadros más leves deberían derivarse a otros dispositivos de la red, como el Sar (Servicio de Alta Resolutividad), donde los tiempos de espera suelen ser más breves. En Punta Arenas, ese servicio funciona las 24 horas en el Cesfam Damianovic.
Uno de los factores que explica el colapso, sobre todo en las noches, es la composición de los turnos. Figueroa precisó que durante el día opera un refuerzo médico, de enfermería y de kinesiología -financiado con los recursos de la campaña de invierno- que atiende a los pacientes de menor gravedad. Sin embargo, ese refuerzo funciona por doce horas y termina a la medianoche, momento a partir del cual toda la demanda recae en un solo médico internista. “Eso hace que en las horas de noche y madrugada se produzca este colapso”, indicó.
Ocupación hospitalaria
El especialista entregó, además, un panorama de la ocupación hospitalaria. Si bien el promedio general del recinto bordea el 82%, hay servicios que operan de forma permanente sobre el 90%, como medicina, cirugía, traumatología y la unidad de cuidados medios, que se encuentran saturados. La situación se agrava en la unidad de cuidados intensivos (Uci), donde las largas estadías de algunos pacientes -superiores a los 50 días- mantienen una ocupación constante y obligan, en ocasiones, a hospitalizar pacientes en salas que no son las idóneas.
Para enfrentar la presión asistencial, el hospital ha adoptado medidas como la revisión permanente de altas médicas, adelantando el egreso de aquellos pacientes que ya cumplieron su ciclo hospitalario y que pueden continuar su tratamiento en casa -por ejemplo, sustituyendo un antibiótico endovenoso por uno en pastillas- , siempre con los resguardos médicos correspondientes.
Figueroa reconoció un dato preocupante: en agosto aumentó el porcentaje de pacientes que abandonan la espera en la urgencia sin ser atendidos, particularmente los categorizados en niveles de menor gravedad, como consecuencia del colapso generado por la doble alerta viral.
Finalmente, el médico hizo un llamado a la prevención, especialmente frente al norovirus, que se transmite por vía fecal-oral y tiene una alta capacidad de contagio. Subrayó que, en su caso, el alcohol gel no es suficiente y que la medida más efectiva es el lavado de manos con agua y jabón durante al menos 40 a 60 segundos. Recomendó acudir a la urgencia sólo ante signos de gravedad -como deshidratación severa, compromiso de conciencia o, en los niños, dificultad para respirar- y preferir la atención primaria para los cuadros respiratorios o gastrointestinales leves. La mayor circulación viral, precisó, se mantendría hasta septiembre.




