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  • – Olga Ramírez Pasarini

El plan del Centro Cultural Municipal

Por La Prensa Austral Viernes 28 de Agosto del 2026

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La aprobación del Plan de Gestión 2026-2030 del Centro Cultural Municipal “Claudio Paredes Chamorro” por parte del Concejo Municipal de Punta Arenas constituye, sin duda, un hecho que merece ser valorado y celebrado. Este recinto, calificado por la alcaldía como uno de los de mayor ocupación a nivel nacional, se ha consolidado como un auténtico pulmón para el desarrollo de las artes y la recreación en la comuna.

El riguroso diagnóstico participativo que dio forma a este plan -con nueve actividades comunitarias, grupos focales e intervenciones con agentes clave- no hace más que ratificar el inmenso aprecio ciudadano por un espacio que destaca por su infraestructura, su oferta de talleres y su equipamiento técnico gratuito.

Sin embargo, precisamente por la alta relevancia que tiene este espacio para el alma de la comuna, el plan no puede quedar reducido a una mera declaración de intenciones o buenos deseos. Debe ser un instrumento vivo, financiable y verdaderamente inclusivo.

En este sentido, los reparos y advertencias planteados de manera transversal por diversos concejales durante la discusión, lejos de entorpecer el proceso, apuntan a las tuercas esenciales que el municipio debe apretar para garantizar el éxito de la gestión. El primer y más crítico llamado de atención gira en torno a la viabilidad financiera: comprometer una hoja de ruta con una inversión que supera los 140 millones de pesos sin detallar de forma explícita las fuentes de financiamiento o la provisión de recursos es un riesgo administrativo insoslayable. Tal como advirtió el concejal Jorge Risco, resulta imperativo estructurar una matriz de implementación anual que precise acciones, presupuestos, plazos e indicadores de cumplimiento y que, además, defina con claridad cómo se resolverá la insuficiencia de personal técnico y profesional del recinto. Sin estos resguardos, cualquier planificación corre el peligro de transformarse en letra muerta.

La democratización del acceso cultural sigue siendo una deuda pendiente con los territorios más alejados. El verdadero impacto de este plan se medirá en su capacidad de salir de las cuatro paredes del edificio central y proyectarse hacia los barrios periféricos y sectores rurales.

La infraestructura y el entorno del centro “Claudio Paredes Chamorro” también demandan una mirada audaz y actualizada. Es inaceptable que un edificio moderno, en plena era de la inclusión, mantenga brechas de accesibilidad que impidan subir de forma digna al escenario a personas con movilidad reducida o adultos mayores.

A la par, ideas como la intervención a bajo costo del entorno del recinto -despejando galpones obsoletos y mejorando el estacionamiento para habilitar áreas al aire libre destinadas a la juventud- demuestran que el espacio cultural tiene el potencial de expandirse y reapropiarse del territorio circundante.

El Centro Cultural Municipal tiene ante sí una oportunidad de oro hasta el año 2030. No cobrar por su uso es una política noble que democratiza el acceso, pero que obliga a la administración a ser extraordinariamente eficiente en la búsqueda de convenios reales para abaratar costos de producción y asegurar financiamiento estable.

Corresponde al municipio y a su equipo directivo transformar este mapa de navegación en una realidad tangible, transparente e inclusiva, que esté a la altura del inmenso talento y la activa demanda de su comunidad.

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