No le gusta el frío
Medio congelado quedó el biministro Louis de Grange tras su paso por Punta Arenas. Ni la doble capa le ayudó a contener el frío que acompañó todas sus pautas, las cuales en su integridad fueron realizadas al aire libre. El expresidente del Metro reconoció que él era más amante de los climas cálidos, pero que Punta Arenas le gustaba porque era una ciudad muy europea.




