Concejal pide semaforizar el “cruce de la muerte” mientras Vialidad avanza en una rotonda para la próxima década
El concejal de Punta Arenas, Germán Flores Mora, reiteró en la última sesión del Concejo Municipal, y en un comunicado, la necesidad de instalar un semáforo en el cruce de Avenida Eduardo Frei con la Ruta 9 Norte -la avenida conocida popularmente como el “cruce de la muerte”- , un nudo vial marcado por accidentes. Su reclamo se produce, sin embargo, después de que la Dirección de Vialidad optara por una rotonda como solución definitiva, una obra que no estaría lista antes de la próxima década.
El punto arrastra años sin solución. Tras descartarse el proyecto de vía elevada -cuestionado durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera- , la semaforización surgió como alternativa inmediata. En 2021, un estudio de la Unidad Operativa de Control de Tránsito (UOCT) del Ministerio de Transportes concluyó que el semáforo se justificaba, tanto por el criterio de conflicto vehicular en ocho horas como por el de accidentabilidad. Con datos de Carabineros, ese informe contabilizó 21 accidentes en el sector entre 2014 y julio de 2021, entre ellos uno con resultado de muerte o lesiones graves.
El proyecto de semaforización se entregó a la secretaría regional ministerial de Obras Públicas en octubre de 2024, pero su plano tenía validez hasta el 31 de octubre de 2025, plazo ya cumplido. En el camino, su costo se disparó: de poco más de 1.000 millones de pesos estimados en un inicio pasó a unos 2.300 millones en 2025, según informó en su momento el entonces seremi de Obras Públicas, José Luis Hernández, tras sucesivas adecuaciones. El financiamiento debía provenir del Gobierno Regional, con fondos del FNDR.
En mayo de 2026, tras un análisis preinversional de costo y beneficio, la Dirección de Vialidad se decantó por una rotonda, la primera de su tipo en la zona. Según explicó el jefe de Vialidad Urbana del Ministerio de Obras Públicas, Giovanni Carcuro, se prefirió esa opción para hacer más ágil el tránsito: sostuvo que el semáforo “genera tensión”, mientras que en la rotonda ningún vehículo pierde la prioridad, y agregó que da más margen de giro a los camiones. La obra, que el Mop estima en más de 14 mil millones de pesos, contempla iluminación y la conservación del monumento a los pueblos aborígenes, y protegería el humedal del sector.
Los plazos son largos: el diseño podría licitarse en 2027 y tardar dos años; luego debe pasar por la aprobación del Ministerio de Desarrollo Social antes de licitar su ejecución, que recién ocurriría en la próxima década. El actual seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, matizó que se trata de “una idea” y que los plazos son extensos.
En ese escenario, Flores planteó que no se opone a la rotonda, pero que no se puede esperar cerca de ocho años teniendo un proyecto de semáforo ya estudiado. Cifró la rotonda en torno a 20 mil millones de pesos y el semáforo en unos 1.300 millones, con obras de seis a ocho meses. “No podemos esperar ocho años más para resolver un punto que lleva más de una década esperando una respuesta”, afirmó.
Mientras se define la solución, el nudo vial sigue registrando accidentes. En hora punta circulan por el sector más de 1.500 vehículos por hora.




