Angustia y desesperanza: Juan Teiguel habla de sus dos hermanos desaparecidos en San Juan
La angustia de una familia se ha instalado hacia el sur, en el km 60, sector del río San Juan, donde continúa la búsqueda de dos hermanos pescadores que desaparecieron el pasado sábado mientras realizaban faenas de pesca del róbalo. Este miércoles, un equipo de La Prensa Austral constató en terreno la presencia de una patrulla de la Policía Marítima que, con botes de goma, rastreaba la orilla en busca de algún indicio de su paradero.
Según relató a este medio Juan Teiguel, hermano de los desaparecidos, los dos hombres -Luis, de 39 años, y Sergio, de 34- salieron el sábado a calar la red a bordo de un bote, mientras su padre los aguardaba en la lancha desde la que habían zarpado. Al ver que no regresaban, la familia dio la alerta, y la denuncia por presunta desgracia se formalizó el lunes.
Juan relató que su padre se mantuvo el resto del sábado y domingo en el lugar sin levantar el ancla tanto por la posibilidad de que sus hijos regresaran, como por las malas condiciones climáticas que le impedían salir del sector. “Él (su padre) estaba esperando un rato en la lancha que volvieran en el bote en algún momento. Y cuando pasó esto que no venían, se movió el lunes para acá”, cuenta el tercero de los hermanos Teiguel.
Desde entonces, la búsqueda ha combinado los medios de la Armada con el esfuerzo de los propios pescadores. “Son muchos años que hemos trabajado, conocemos a hartos patrones que hoy nos están ayudando”, contó el hermano, quien detalló que varias lanchas -incluidas embarcaciones de su propia familia- se sumaron de manera voluntaria al rastreo. Uno de los grupos, señaló, se adelantó a comenzar la búsqueda hacia el sector de Bahía Mansa, para continuar luego hacia el sur. Además, en la isla de Tierra del Fuego también se sumaron como voluntarios a la búsqueda otro grupo de trabajadores de una planta pesquera, recorriendo distintos sectores de playa.
El familiar valoró el patrullaje que mantiene la autoridad marítima en la zona, aunque expresó la incertidumbre que golpea a la familia tras varios días sin novedades. La embarcación en que salieron sus hermanos, un bote de color rojo, fue el último rastro conocido antes de que se perdiera todo contacto, dado que dejaron sus celulares sobre la lancha.
Mientras las labores continúan, la familia se mantiene aferrada a la esperanza de encontrar con vida a los dos hermanos, en una zona de navegación compleja donde el paso de las horas se vuelve determinante.




