Raimundo Rencoret: “Ciframos muchas expectativas en la Ley de Reconstrucción”
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En pleno período de transición, y acompañado por el presidente saliente, Alfredo Echavarría, el nuevo timonel de la CChC visitó Magallanes para participar en la colocación de la primera piedra de la nueva sede regional del gremio, ocasión en que conversó con Pulso Económico sobre los desafíos que enfrentará su gestión en un escenario que califica de optimista, pese a los años de crisis del sector.
Raimundo Rencoret fue electo presidente nacional de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) el 20 de agosto recién pasado y asumirá formalmente el cargo el 10 de septiembre próximo. En pleno período de transición, y acompañado por el presidente saliente, Alfredo Echavarría, el dirigente visitó Magallanes para participar en la colocación de la primera piedra de la nueva sede regional del gremio, ocasión en que conversó con Pulso Económico sobre los desafíos que enfrentará su gestión en un escenario que califica de optimista, pese a los años de crisis del sector.
De entrada, el dirigente busca despejar la idea de que su llegada suponga un giro en la conducción del gremio. Su gestión, plantea, se inscribe en una lógica de continuidad institucional más que de refundación. “No es que la llegada de un nuevo presidente cambie las acciones que la Cámara está llevando adelante”, señala, y pone como ejemplo la propia sede regional cuya primera piedra vino a colocar: un proyecto que —recuerda— nació bajo la presidencia de Echavarría y que espera ver concluido durante su mandato. “Este es un proyecto que parte en la presidencia de él. Ojalá termine en mi presidencia”, resume, para graficar ese hilo de continuidad que quiere preservar al frente de la organización.
Ese mismo énfasis lo traslada al carácter territorial de su liderazgo. Rencoret, que proviene de región, valora encabezar el gremio desde esa mirada y lo asume como un reflejo del despliegue histórico de la institución a lo largo del país. Recuerda que la Cámara cuenta con 18 delegaciones que aportan conocimiento y trabajo, y sostiene que, pese a las dificultades que impone la geografía para los desplazamientos, la organización “es muy consecuente con el trabajo de descentralización en el país”. Que un presidente de región asuma la conducción nacional, plantea, es coherente con esa vocación. Con ese telón de fondo, el dirigente aborda las materias económicas que marcarán su gestión.
– ¿Cómo miran las perspectivas económicas para el próximo año?
– “Estamos optimistas respecto del próximo año. El gobierno ha impulsado una serie de iniciativas orientadas a mejorar la inversión y el crecimiento, y eso debería impactar en los proyectos de nuestros asociados y ayudarnos a salir de la crisis de los últimos años. Ciframos muchas expectativas en la ley de reconstrucción, que debería estar operativa en noviembre. Trae medidas como la exención del Iva y el subsidio a la tasa, que son un impulso concreto”.
– ¿Qué efecto tiene eso en el empleo?
– “La construcción activa un radio muy importante de distintos proveedores, así que su reactivación genera empleo mucho más allá del propio sector. En la región, el desempleo, si bien es menor al de otras zonas, preocupa porque está sobre los promedios anuales. La prioridad es revertir esa situación cuanto antes, y para eso hay que empezar por mover el stock de las inmobiliarias, que es lo que gatilla nuevos proyectos y reactiva la actividad”.
– El alza de costos de materiales y combustibles sigue siendo un problema. ¿Cómo lo enfrentan?
– “Son variables difíciles de controlar, muchas veces agravadas por conflictos a nivel mundial. La pandemia, por ejemplo, generó un alza del orden del 30% en los costos de la actividad que ha sido difícil de revertir. Frente a eso, ciframos expectativas en la industrialización, las nuevas tecnologías, la inteligencia artificial y la electrificación del parque vehicular como herramientas para compensar en parte esas alzas. Son procesos que toman tiempo, pero hacia allá hay que avanzar”.
– En vivienda, ¿cuál es la disposición del gremio?
– “El déficit es muy importante, así que reafirmamos nuestra disposición a colaborar con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo para concretar la mayor cantidad de viviendas posibles. Ahí hay una tarea país en la que la Cámara quiere ser un socio activo”.
Crecimiento y permisología
Al término de su gestión, el presidente saliente, Alfredo Echavarría, identificó los dos ejes que, a su juicio, seguirán marcando la agenda del sector. El primero, la urgencia de volver a crecer. “Chile se olvidó de crecer”, planteó, advirtiendo que el país está bajo el promedio de crecimiento de la región, en una situación que calificó de “estructural y muy dramática”, ya que sin mayores recursos se aleja la posibilidad de resolver los problemas sociales.
El segundo eje apunta a la burocracia y la permisología. Echavarría criticó los planes reguladores obsoletos —algunos con 10 o 15 años de antigüedad— y las regulaciones que, sostuvo, encarecen innecesariamente los costos, especialmente en la construcción. Valoró avances como la ley de autorizaciones sectoriales, pero insistió en la necesidad de “hacer la bajada” de esa normativa para agilizar procesos sin precarizar estándares ni pasar a llevar la naturaleza. Finalmente, enmarcó la crisis actual en factores externos —los conflictos internacionales y su efecto en el precio del petróleo— y en un déficit fiscal interno de los últimos años que, dijo, se concentró más en gasto corriente que en inversión.




