Reasignación de profesora pone en riesgo talleres de danza de la Escuela Bernardo O’Higgins
Los talleres de danza de la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins de Natales quedaron en riesgo luego de que el Servicio Local de Educación Pública (Slep) Magallanes resolviera reasignar 21 horas de la jornada de la profesora de Educación Física Carla Soto Oyarzo a otro establecimiento. La decisión no sólo significa retirar a una docente que lleva 17 años desarrollando distintas actividades en el colegio, sino que obliga a interrumpir y reorganizar talleres en los que actualmente participan más de 100 estudiantes, entre ellos grupos que se preparan para competencias regionales programadas para octubre.
Carla Soto Oyarzo explica que las horas que ahora se pretenden trasladar no corresponden a un tiempo que se encuentre sin funciones. Durante el año ha desarrollado talleres de psicomotricidad, danza formativa y danza competitiva, además de cumplir labores de coordinación de actividades extraescolares, clases de profesores que faltan y otras funciones que el establecimiento le ha solicitado. Por eso, la decisión del Slep implica desarmar una planificación que ya estaba en marcha y que considera el trabajo de los estudiantes, sus familias y la preparación de presentaciones y competencias.
“Tenemos más de 100 estudiantes en talleres, divididos por niveles”, señala la docente, quien explica que durante este año los grupos han trabajado de manera sistemática y que incluso las familias han realizado esfuerzos para contar con los implementos y vestuario necesarios. “Nos hemos preparado desde principio de año, hemos tenido reuniones con los apoderados, hemos comprado vestuario, hemos ensayado hasta los fines de semana y ahora tenemos las competencias regionales en octubre”, dijo la educadora.
El problema, plantea, no se limita a la pérdida de sus horas, porque su salida afecta directamente la continuidad de un trabajo que se encuentra en pleno desarrollo. La Escuela Bernardo O’Higgins cuenta con un sello artístico-deportivo y la profesora ha desarrollado allí durante años actividades vinculadas precisamente a ese proyecto.
La situación adquiere además una dimensión especialmente compleja por la forma en que la medida fue comunicada. La primera información que recibió fue a través de un correo electrónico mientras el establecimiento celebraba su aniversario y, según relata, incluso su jefatura directa desconocía que se había adoptado la decisión. En esa primera comunicación se le indicó que debía trasladarse a una escuela de Punta Arenas.
La instrucción significaba, en la práctica, que dividiera sus horas entre Natales, en su establecimiento y enviarla a trabajar a Punta Arenas a la Escuela Argentina, pese a que su jornada y nombramiento corresponden a la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins. La docente cuestionó desde el primer momento cómo debía concretar ese traslado, considerando que tiene su vida familiar en Natales y que el viaje entre ambas ciudades puede significar varias horas de desplazamiento diario y un costo económico que también debería asumir.
“Me dijeron que tenía que ir a la Escuela Argentina, en Punta Arenas. Yo tengo mi familia, tengo un hijo. ¿Cómo me voy a ir a Punta Arenas? Son casi cuatro horas de viaje y son como 20 mil pesos el pasaje de ida y 20 mil de vuelta”, relata.
Pero la situación posteriormente volvió a cambiar. Después de la primera instrucción, recibió un nuevo correo en el que se le informó que existía un error y que debía presentarse en otro establecimiento de Puerto Natales. La modificación no despejó, sin embargo, las dudas respecto de la medida ni de la forma en que fue ejecutada, ya que, según explica, los correos y el oficio recibido contenían información que no coincidía.
“Fue un correo que, en definitiva, decía ándate, obedece”, resume la profesora al describir la manera en que se enteró de una decisión que, asegura, nunca fue conversada previamente con ella.
La docente sostiene que la documentación tampoco daba cuenta de las funciones que actualmente cumple en el establecimiento. Las 21 horas calificadas como “sobredotación” no corresponden, es tiempo que se encuentra distribuido entre talleres, apoyo y otras tareas que desarrolla durante la jornada escolar, que se extiende más allá de las seis de la tarde.
Su jefatura, de hecho, envió antecedentes al Slep para explicar que la profesora no se encontraba disponible para ser trasladada, debido precisamente a las funciones que desempeña en la escuela. Hasta ahora, afirma, no ha recibido una respuesta a ese planteamiento. Tampoco, según su relato, han tenido respuesta las gestiones realizadas por representantes del profesorado para intentar abordar la situación con las autoridades.
Desde la comunidad, se cuestiona que para solucionar la falta de docentes en otros establecimientos se opte por trasladar horas desde una escuela que también necesita mantener a sus profesores. “Están desmantelando nuestro colegio para arreglar otro”, afirma.
En su caso, la incertidumbre también tuvo consecuencias personales. La primera notificación, según relata, le provocó una fuerte reacción emocional, al punto de no poder ingresar a clases al día siguiente. Cuenta que durante varios días permaneció afectada por la situación, luego de recibir una decisión que no esperaba y que, además, inicialmente implicaba abandonar Puerto Natales para cumplir funciones en Punta Arenas.
La docente es titular y señala que cuenta con 44 horas titulares en la Escuela Libertador Bernardo O’Higgins. Por ello, cuestiona que se pretenda modificar su lugar de desempeño sin una conversación previa y mediante una comunicación que, además, posteriormente debió ser corregida.
“Te sientes que eres un número en una tabla Excel”, expresa, al describir cómo percibe el tratamiento recibido durante este proceso.
En medio de protestas, la comunidad educativa busca revertir la medida y la educadora no descarta acciones judiciales.




