Hospital realiza su primera cirugía de maxilar y mandíbula a un paciente con apnea del sueño
El Hospital Clínico de Magallanes realizó por primera vez una cirugía ortognática en un paciente con apnea del sueño, un procedimiento que modifica la posición del maxilar y la mandíbula para ampliar la vía aérea y que abre una alternativa de tratamiento definitivo para algunos casos severos de la enfermedad.
La intervención fue una cirugía de avance bimaxilar y se concretó gracias al trabajo conjunto de la Unidad de Sueño y Epilepsia, liderada por la neuróloga Paola Amaro, y la Unidad de Cirugía Maxilofacial, a cargo del doctor Alejandro Vergara Bravo. En el equipo quirúrgico participaron además los cirujanos maxilofaciales Francisco Silva, Antonio Núñez y Claudio Zamorano.
El paciente, Esteban Concha Ulloa, presentaba una apnea severa, con episodios en que la saturación de oxígeno caía hasta 75%, muy por debajo de los valores normales, de entre 95% y 100%. Según relató, durante cerca de 20 años enfrentó problemas para respirar y dormir que afectaron su memoria, su ánimo y su vida familiar y laboral. “Me he sentido bien, respiro mejor, estoy más tranquilo y con mi familia estamos contentos”, dijo. “Tuve que renunciar a mi trabajo y ojalá que funcione todo”.
Sólo para algunos pacientes
La doctora Amaro explicó que es el primer paciente que la Unidad de Sueño, creada en 2025, trabaja en conjunto con el equipo maxilofacial. “Identificamos que tenía una apnea severa y que, por sus características, podía beneficiarse de una terapia que busca una solución desde el punto de vista anatómico”, señaló. Advirtió, sin embargo, que esta alternativa “está indicada sólo para algunos pacientes específicos”, y que existen otros tratamientos para quienes presentan características distintas.
El cirujano Francisco Silva detalló que estos pacientes tienen una vía aérea muy estrecha, con el maxilar y la mandíbula en una posición retrasada, lo que impide una buena oxigenación durante la noche. Con la cirugía, “se abre una puerta terapéutica bastante resolutiva en cuanto al cambio morfológico de la vía aérea”, afirmó, lo que permite disminuir los episodios de apnea y los ronquidos.
Ronquidos que
no son normales
Según Amaro, el tratamiento de la apnea debe ser multidisciplinario: los pacientes se detectan en la atención primaria y luego se derivan a neurología o broncopulmonar, donde se determina la gravedad del problema.
A largo plazo, la enfermedad aumenta el riesgo de hipertensión, diabetes, accidentes cerebrovasculares, infartos, arritmias y demencia, y a corto plazo puede provocar accidentes, dolores de cabeza y problemas de memoria. Por eso, el hospital llamó a la comunidad a no normalizar los ronquidos ni las pausas respiratorias durante el sueño, y a consultar. Entre las medidas básicas, recomendó bajar de peso y dejar de fumar.




