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Muertes por Covid-19: la desigualdad en grupos vulnerables

Por La Prensa Austral Domingo 4 de Octubre del 2020

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– En Magallanes, 91 personas han muerto por esta causa y hay otras 37 que murieron estando bajo sospecha de la enfermedad.

La pandemia del Covid-19 es un desastre lento aún en desarrollo, un tren de carga que requerirá tiempo detener. Con la cuarentena, el gobierno apretó el freno, pero lo cierto es que la cantidad de fallecimientos da cuenta de que ello no contuvo el avance de la pandemia en Magallanes. Así en septiembre falleció más de una persona todos los días, de hecho el 51% de las muertes por coronavirus se registraron en este periodo. Cifras dolorosas que dan cuenta que el 78% de quienes murieron eran adultos mayores.

Así las cifras reflejan que la mortalidad aumenta exponencialmente entre adultos mayores, y también se ve que afecta con mayor intensidad a los hombres. En un año normal las muertes de hombres sobrepasan al de las mujeres en un 10%. Si tomamos en cuenta sólo los fallecidos por Covid 19, en hombres es mayor en un 40%. También hay en general en la población más contagios en hombres que en mujeres.

La tasa de mortalidad es uno de los indicadores que diariamente se dan a conocer en el reporte diario que se realiza por la pandemia, donde siempre se informa que bordea el 1%, sin embargo planteado de esa manera, este indicador se ha transformado en un peligroso espejismo que no da cuenta de la grave situación en que se encuentra la región.

“Es posible que el espejismo de la baja letalidad haya confundido a las autoridades cuando a fines de abril sugirieron que debíamos comenzar a volver a la normalidad. Lo cierto es que no había fundamentos para confiar en ese indicador. Mientras la letalidad se reducía, los fallecidos totales aumentaron en un 60% desde abril”, informó Ciper, respecto de los fallecidos en pandemia.

El presidente del Colegio Médico en Magallanes, Gonzalo Sáez, advierte de la gravedad de esta pandemia advirtiendo que si bien hay grupos más vulnerables que desarrollan la patología con mayor gravedad, como enfermos crónicos y adultos mayores, hay personas fallecidas con 35 años. De manera que es una enfermedad que puede ser grave a cualquier edad.

Más allá de la tasa de letalidad, lo cierto es que el mes de septiembre estuvo marcado por la pérdida de 41 personas. De ellos la mayoría era adultos mayores con enfermedades de base. Otro de los antecedentes que preocupa es que uno de cada cuatro fallecidos en septiembre vivía en un hogar de ancianos, la mayoría en el Eleam público.

Ante la consulta, el médico geriatra, Ramón Lobos, explica que a medida que una persona envejece pierde capacidad funcional, es decir, disminuye su capacidad de responder a estímulos externos, problemas sociales o enfermedades. Además con los años aumenta la cantidad de enfermedades crónicas de base que complican el diagnóstico.

Sin embargo, el dirigente del Colegio Médico en Magallanes advierte que el excesivo confinamiento que se ha implementado entre adultos mayores para disminuir el contagio genera un deterioro cognitivo que hace que no tomen las medidas de prevención necesarias, por ejemplo no se lavan las manos a cada rato y toman más riesgos. “Además, el estado de ánimo influye en el manejo de cada persona frente a la enfermedad, no se toman los medicamentos o dejan de comer, por ejemplo”.

En este sentido, el médico advierte que la vulnerabilidad social es uno de los factores que incide en el aumento de contagios y de casos graves. Frente a ello, acota que son determinantes que influyen en la cantidad de infectados el que una persona que viva con mayores condiciones de hacinamiento, con problemas de acceso a los servicios básicos, enfermedades que no haya podido tratar y la necesidad de seguir trabajando a pesar del riesgo a enfermar.

Lo anterior es una situación que explica en parte lo ocurrido si se considera que según la encuesta Casen 2017, sólo seis de cada diez adultos mayores son autovalentes. En este grupo etario, un 63% son mujeres; un 17% vive en hogares unipersonales; un 18%, en pobreza multidimensional; un 50% tiene dificultades para realizar actividades diarias y un 51% tiene condición física limitante permanente o sea, es un grupo de alta vulnerabilidad, el cual debe observarse con mucha atención, más aún en tiempos de pandemia.