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  • MarioLatorre Díaz

Néstor San Román, un apasionado del ciclismo

Por La Prensa Austral Lunes 16 de Noviembre del 2020

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El ciclismo fue una de las disciplinas que por varias décadas tuvo destacado protagonismo en el deporte regional, contando con grandes pedaleros que lograban llenar los recintos donde se efectuaban las competencias, como lo era en sus comienzos el circuito que se ubicaba en la calle Rómulo Correa y posteriormente el velódromo del estadio “Ramón Cañas Montalva” de la Confederación Deportiva de Magallanes.

Uno de ellos fue Néstor San Román quien, si bien no tuvo una dilatada trayectoria como ciclista, en la que sólo conquistó un campeonato, sí se destacó por su espíritu de lucha, su caballerosidad y pasión por el ciclismo.

Ese entusiasmo lo hizo derivar posteriormente a convertirse en dirigente y también entrenador del Deportivo Español de nuestra ciudad, institución en la que pudo volcar todos sus conocimientos a la juventud, incluyendo a su hijo Fernando a quien logró motivar en la práctica del ciclismo, logrando incluso tener participaciones a nivel nacional.

FORMADOR

San Román en el Español realizó una fructífera labor, convirtiéndose en un gran formador de pedaleros gracias a su entusiasmo y a su permanente interés por entregar sus conocimientos a sus dirigidos.

En una nota que se le realizó en 1985 en nuestro diario destacaba que “mis inquietudes por el pedal datan de aquellos tiempos en que los tres hermanos corríamos en la pista que había en la Rómulo Correa”.

“Actué varios años pero las obligaciones laborales, posteriormente de hogar, por cuanto me casé muy joven, me obligaron a dejar este deporte del ciclismo en forma activa. Con los años vino un hijo (Fernando) y éste también fue ciclista que me dio muchas satisfacciones”.

“Mis comienzos fueron alrededor de los 15 años, cuando actuaba en la pista de la Rómulo Correa y puedo decir que en esa época el ciclismo era realmente extraordinario. Era mucho mejor que el de ahora. No hay comparación”.

“Tal vez no en calidad, pero en entusiasmo era diferente y esto se debía a que en aquellos años las cosas se daban más fáciles. Yo diría que se corría con gran amor a la camiseta. Era otro tipo de deporte, más sano”.

BONITA EPOCA

“Bonita época donde las madres y los padres participaban de las inquietudes deportivas de sus hijos. Ahora veo que es distinto, porque son pocos los padres que se preocupan por alentar a sus hijos y la verdad que esto es muy importante para el rendimiento del deportista”.

“En esos años se empezaba por la categoría infantil, se continuaba con novicios, cuarta categoría, tercera, segunda y primera categoría. Hoy es algo diferente y mejor porque tenemos las series divididas por edades como infantil, juvenil, intermedia, junior y primera serie y antes se subía de categoría por puntaje, sin importar la edad, y era frecuente ver elementos muy jóvenes compitiendo con otros ya avezados”.

“En esos tiempos había muchos corredores y en cada festival era frecuente observar la actuación de más de cien pedaleros. En cada categoría había quince o veinte participantes”.

“El ciclismo era más bonito en mi época, de eso no me cabe dudas, y la verdad es que no puedo precisarlo pero creo que se debía a que teníamos mucho entusiasmo y cariño por el deporte”.

“En la pista éramos rivales, pero terminábamos de competir y todos éramos amigos, lo que para mí es fundamental en la práctica de cualquier disciplina”.

CAMPEON DE MAGALLANES

“Dentro de mi carrera deportiva recuerdo un triunfo que fue muy importante. Corría en la segunda categoría y me correspondió actuar en el campeonato de velocidad y tuve la suerte de salir campeón de Magallanes, con la satisfacción de vencer a Juan Cekalovic, que era uno de los mejores exponentes del ciclismo de ese tiempo, y tercero se ubicó “Kiko” Martic, mi cuñado. Puedo decir que esta prueba quedó en familia”.

“Posteriormente no pude seguir adelante por motivos de trabajo y en total fueron alrededor de siete u ocho años que corrí y en los que también gané varias competencias secundarias”.

“En el estadio me correspondió correr en primera categoría y cuando estaba disputando el Campeonato de Magallanes, en la vuelta 75, se produjo una rodada en la que también estuve involucrado y de allí opté por retirarme del ciclismo activo”.

“Yo tenía bastante velocidad pero no pude sacarle provecho porque no había quien nos corrigiera los defectos y sacarles partido a las condiciones de los pedaleros en esa época y fue precisamente este pequeño gran detalle el que me llevó a dedicarme a la enseñanza de los secretos del ciclismo”.

ESCASAS BICICLETAS

“En cuanto a las bicicletas, el material que había en mis años no era de lo mejor, porque eran escasos los corredores que tenían excelentes máquinas. Recuerdo que actuaban con ellas Mario Maynard, Juan Cekalovic y Manuel Marín y unos pocos más. Se podían contar con los dedos de una mano”.

“Nosotros corríamos con lo que podíamos, hasta con ruedas de fierro, sin tubulares, pero igual nos esforzábamos por hacer un buen papel y es por eso que la mayor parte de las competencias eran muy disputadas, y por eso que muchos aficionados salían de su trabajo y se iban a la Rómulo Correa para presenciar los entrenamientos que hacíamos. Eso ya no se ve actualmente”.

“No teníamos gente preparada para dirigirnos. No existía y cada cual se las arreglaba para entrenar por su cuenta. No había quien se preocupara del desarrollo por ejemplo o de otros aspectos, todo se hacía con buena voluntad, diría que a pulso”.

“En esto actualmente las cosas han cambiado, porque los niños compiten con una preparación adecuada, yo diría con un método. Ahora actúan con los desarrollos que les corresponden, es decir, todo está debidamente reglamentado”.

POCOS EN EL INICIO

Cuando comenzó como entrenador en la rama de ciclismo del Español sólo contaba con dos ciclistas: Alfredo Lanza y su hijo Fernando. Luego fueron llegando otros elementos hasta llegar a tener una veintena de pedaleros.

“Me entusiasmé tanto que adquirí algunos libros, los estudié y luego comencé a aplicar estos conocimientos y enseñando lo que capté”.

Con respecto al ciclismo local, Néstor San Román no tenía un buen diagnóstico en los ‘80, “el ciclismo magallánico está sumamente bajo. Esto tiene que cambiar fundamentalmente porque veo que unos tiran para un lado y otros para el que le conviene. Así no se puede salir para adelante”.

“Creo que esto tiene remedio si los dirigentes se sacaran la camiseta e hicieran las cosas como corresponde. El deporte es una cosa y el pasionismo es otra”.

“Si bien es cierto esto se solucionaría también con la llegada de buenos entrenadores, tendría que decir, que sin la venida de éstos podríamos salir adelante, porque tenemos gente que si preocupara de documentarse o instruirse, estaríamos en condiciones de contar con más entrenadores que se preocupen de enseñar. Lamentablemente conspira un poco contra el ciclismo las temporadas que son muy cortas”.