Necrológicas
  • Graciel del Carmen Velásquez Bórquez
EDITORIAL

Ciencia y cesantía

Por La Prensa Austral Jueves 17 de Diciembre del 2020

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La crisis sanitaria y económica derivada del coronavirus generó un tremendo impacto en el mercado laboral y, si bien el levantamiento de la cuarentena en Punta Arenas puede significar un apoyo a la reactivación económica, todavía estamos frente a un escenario incierto y preocupante.

Algunos de los efectos negativos fueron consignados en el último informe del Termómetro Laboral de Magallanes que tomó datos del trimestre agosto-octubre y que indicó que se perdieron 14 mil 656 puestos de trabajo en comparación con igual lapso del año anterior.

Este boletín es elaborado por el Observatorio Laboral de Magallanes, integrante de la red que existe en el país y que depende del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence). El objetivo es monitorear mensualmente los indicadores del mercado, colocando el énfasis en el desempleo, la ocupación y la composición de la fuerza de trabajo, tanto como en la calidad del empleo y otros temas relevantes.

Un dato importante es el relativo a la Ley de Protección del Empleo, ya que, a la fecha, 8 mil 762 personas se han acogido a este sistema, mientras otras 7 mil 342 perdieron derechamente su trabajo y solicitaron hacer uso del Seguro de Cesantía, entre el 4 de septiembre y el 29 de noviembre.

Por ello, resulta irrisorio -por usar un calificativo amable- cuando las jefaturas del área económica persisten en hablar de una leve recuperación, al realizar las comparaciones con el trimestre inmediatamente anterior de este mismo año.

Otro antecedente que es preocupante se relaciona con la pérdida de empleo en ciertos grupos ocupacionales. Si bien se registró una merma de trabajadores en la mayoría, ésta ha sido mayor en operadores de maquinarias, trabajadores de servicios y comercio y profesionales y científicos.

Sobre todo lo que está ocurriendo en este último ámbito tiene que inquietar a las autoridades regionales, pues el progreso regional requiere de capital humano especializado y de inversiones público-privadas persistentes para desarrollar diversas líneas investigativas y promover la innovación. Por ello, Magallanes no se puede dar el lujo de tener a ninguno de sus investigadores ni científicos cesantes o trabajando en actividades ajenas a su formación académica.