Necrológicas

Incendio destruyó antigua capilla, testimonio viviente de Río Seco

Por La Prensa Austral Sábado 2 de Enero del 2021

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Muchos de los habitantes del poblado de Río Seco se conmovieron en la víspera del Año Nuevo cuando el fuego destruyó la capilla Nuestra Señora del Carmen construida hace 110 años y que para muchas generaciones de ese sector al norte de Punta Arenas fue el lugar donde fueron bautizados, otros hicieron su primera comunión o celebraron sus matrimonios.

Carmen Díaz es una de las habitantes de Río Seco que entre los años 1969 y 1970 celebró su primera comunión allí y era un lugar de encuentro permanente para la localidad que según el censo de 2017 tenía una población de 702 habitantes.

Así lo recordó ayer Arturo Quezada, esposo de Carmen Díaz, quien afirmó que era el punto de encuentro de todos los creyentes de Río Seco y donde era habitual acudir los domingos a misa e incluso a la misa del gallo en Nochebuena, antes de la pandemia.

Las causas del siniestro son investigadas porque el recinto estaba deshabitado y con los suministros desconectados. Sin embargo, no se descarta intencionalidad porque el lugar pudo haber sido visitado por desconocidos.

La capilla Nuestra Señora del Carmen surgió en 1910, cuatro años después de la fundación de Río Seco que se pobló al amparo del frigorífico “The South American Export Syndicate Ltd.”, levantado en 1903 con maquinaria y operarios llegados desde Inglaterra, transformándose en el primero de su tipo en Sudamérica. El frigorífico llegó a tener grandes bodegas y un muelle de embarque, lo que permitió la importante comercialización de carne congelada.

Fue a comienzos de 1910 que el sacerdote Juan Bernabé comenzó a edificar la capilla que fue bendecida el 31 de julio del mismo año por el padre Mayorino Borgatello. Su construcción es un estilo similar a las capillas de Barranco Amarillo y de Leñadura con una nave principal de base rectangular, un campanario sobre el atrio, techo de dos aguas y cielo plano en su interior. Los materiales fueron madera nativa con tinglado exterior de madera que después fue reemplazada por planchas de zinc liso.

La actual capilla fue sometida a remozamiento en 1936 cuando se reubicó en terrenos donados por el frigorífico, montada en ese lugar por miembros de esa sociedad industrial, según se describe en el sitio Chile-Iglesias-Católicas.

Valor patrimonial

El obispo de Punta Arenas, monseñor Bernardo Bastres, dijo que lo que más le conmovió al acudir al lugar cuando el incendio era controlado por los bomberos fue encontrarse con muchos pobladores que durante años trabajaron en torno a la capilla.

“Era realmente conmovedor ver que las personas lloraban como si fuera la casa propia la que se quemaba. Por eso dije que la capilla era la segunda casa porque allí se desarrollaba la vida. Allí en Río Seco se concentraba toda la ayuda social, estaba la vida de la comunidad. Me conmovió hablar con una persona que lleva muchos años, que ya tiene y me dijo: ‘Padre, yo que siempre soñé ser velada en esta iglesia, porque en esta iglesia me bautizaron, en esta iglesia hice la primera comunión, me acompañó todo’. Eso duele en el alma”, dijo Bastres, quien agregó que otra pareja residente en Río Seco proyectaba casarse en esa capilla.

El obispo de Punta Arenas también realzó el valor histórico patrimonial: “Estábamos trabajando para que fuera declarada monumento nacional porque tenía más de 100 años. Fue construida bajo la supervisión del padre Juan Bernabé. Es todo un signo del cuidado por el lugar, la devoción de la Virgen del Carmen. Tiene una serie de elementos históricos que lo hace tan importante”.