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Por cuasidelito de homicidio formalizarán a médico pediatra que atendió a niño en hospital de Natales

Por La Prensa Austral Miércoles 27 de Enero del 2021

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Por cuasidelito de homicidios será formalizado el próximo lunes 8 de febrero el médico pediatra que en octubre de 2016 atendió en el Hospital Augusto Essmann a un niño de cuatro años de edad, quien falleció posteriormente.

La fiscal Lorena Carrasco informó que la audiencia estaba fijada para fines de diciembre de 2020, pero que el imputado no logró ser notificado. Ante ello, se fijó una nueva audiencia para el lunes 8 de febrero, a las 10 horas, donde se espera que comparezca el médico pediatra Marcos Vásquez.

La fiscal Carrasco informó que la demora en esta investigación se debió a que “estábamos a la espera de lo que informara el Departamento de Negligencias Médicas del Servicio Médico Legal con el fin de determinar si había o no infracción a la Lex Artis (denominación que en el ámbito judicial se da a los niveles de calidad exigibles a los servicios profesionales)”.

Los padres del pequeño presentaron en su oportunidad una querella criminal contra cinco médicos que atendieron al pequeño, quien dejó de existir a causa de una deshidratación severa y una obstrucción por invaginación intestinal (deslizamiento de una parte del intestino dentro de otra).

Una semana
de angustia

El sábado primero de octubre del año 2016 el pequeño Felipe Soto Muñoz, en ese entonces de 4 años de edad, fue llevado al Hospital Augusto Essmann al presentar dolor en las piernas y unas manchas extrañas en la piel. En la ocasión le diagnosticaron dolores de crecimiento y lo enviaron a su domicilio. Al día siguiente -al ver que los síntomas se acrecentaban- los padres llevaron al pequeño al Servicio de Urgencias, donde le tomaron diversos exámenes cuyos resultados -de acuerdo al médico- no indicaban enfermedad alguna. Por ello fue derivado al médico pediatra, quien lo atendió el 3 de octubre, el cual le tomó fotografías a las manchas que el niño tenía en la piel y vía Whatsapp se lo envió a la doctora hematóloga del Hospital Clínico de Punta Arenas, indicando la profesional que Felipe padecía síndrome púrpura de Schonlein Henoch (inflamación de los pequeños vasos sanguíneos de la piel, los intestinos y los riñones). En el hospital natalino le indicaron a los papás que dicha enfermedad no era mortal por lo que al menor le prescribieron reposo domiciliario por 7 días y corticoides.

Sin embargo, el pequeño presentó más dolor, por lo que ese mismo día lo volvieron a llevar al hospital, donde le señalaron que no debían preocuparse, que nada malo iba a pasar. El martes 4 de octubre, ante la condición que presentaba Felipe, lo llevaron a una doctora particular, quien recomendó derivarlo a Punta Arenas. Sin embargo esta solicitud tampoco fue acogida en el hospital al cual concurrieron al día siguiente, siendo nuevamente Felipe enviado a su domicilio. Lo mismo sucedió el jueves 6 de octubre hasta que finalmente lo volvieron a llevar el viernes 7 de octubre, falleciendo en el centro asistencial por una deshidratación severa y una obstrucción por invaginación intestinal.

Auditoría del
Servicio de Salud

Los atribulados papás manifestaron que los médicos en todo momento los trataron como “padres exageradamente aprensivos, por lo que no pudieron en su ceguera y falta de profesionalismo, tratar a nuestro hijo en forma exitosa”. También lamentaron en la oportunidad que la auditoría médica por el fallecimiento del niño, ordenada por el Servicio de Salud Magallanes, determinara que todo había funcionado a la perfección en el hospital de Natales y que por lo tanto no existía posibilidad de reproche alguno.

Por este mismo hecho, el pasado 15 de septiembre, en fallo civil de primera instancia dictado por el titular del Tercer Juzgado de Letras de Punta Arenas, Javier Toledo Vildósola, se condenó al Servicio de Salud Magallanes a pagar una indemnización total de $240 millones. Lo anterior fue el resultado de una demanda interpuesta por los padres de la pequeña víctima, Sebastián Enrique Soto y María Luisa Muñoz Vidal, en contra de la entonces directora del Servicio de Salud, Pamela Franzi.

La presentación patrocinada por el abogado Oscar Gibbons pretendía el pago de una indemnización de 400 millones de pesos.

En su sentencia, el juez Toledo acogió la demanda por daño moral presentada por los padres del niño, tras establecer la falta de servicio brindado por el Hospital Doctor Augusto Eassmann de Puerto Natales, centro asistencial que tras diagnosticar correctamente el trastorno que afectaba al menor, no ordenó el tratamiento intrahospitalario que correspondía a la gravedad del cuadro, sino que prescribió uno ambulatorio.

Este fallo se encuentra en estos momentos en la Corte de Apelaciones de Punta Arenas.